Review: Mirada de cristal

Mirada de cristal es similar a Los olvidados de los hermanos Onetti. Las dos películas, además de ser presentadas en la décimo octava edición del Buenos Aires Rojo Sangre (BARS), buscan recrear un tipo de cine que no nació en Argentina. Utilizan toda clase de herramientas visuales para acercárseles lo más posible, hasta parecer como si hubieran sido hechas en la misma época.

La diferencia es que mientras Los olvidados tenía que pelear con un guión no muy bueno y unos pocos efectos especiales en cuanto al gore, La mirada de cristal abraza el delirio del guión. Desde una puesta en escena que recuerda al cine trash de los ’80 -que a su vez retrotrae a al cine de Pedro Almodóvar-, pasando por el Dario Argento de Suspiria (1977). El guión es un simple giallo simpático, que tal vez en comparación con Francesca (2015) de los hermanos Onetti, pierde un poco, pero gana en el diseño de arte.

La gran virtud de los dos directores (Ezequiel Endelman y Leando Montejano) es que recrearon y homenajearon a la perfección el cine italiano de los ’70 y ’80. Es tal el excelente trabajo en su diseño de arte que el por ahora en baja Dario Argento podría aprender de ellos. Con esfuerzo, amor al género y mucho trabajo lograron en escala más chica los escenarios de películas como la ya citada Suspiria y hasta Rojo profundo (1975). Y no se quedan sólo en eso; el vestuario y el maquillaje responden a las mismas inquietudes.

Con un asesino que parece salido de Vestida para matar (Brian De Palma, 1980) pero en versión trash, con una increíble banda sonora ochentosa que nada tiene que envidiarle al mítico colaborador y músico del cine de Argento, Claudio Simonetti, la película es otra prueba del talento que hay dentro del género fantástico nacional. Lo único criticable es que en algún momento se excede en sus homenajes, pero es algo mínimo comparado con los grandes logros conseguidos.

Y todo también aprovechando la ciudad de Buenos Aires, la cual podría pasar por Roma. Es tal la fidelidad y el gusto por el detalle que hasta filmaron en lugares que podrían pasar como parte de aquel país europeo.

A esto se le suman varias secuencias de suspenso bien logradas; una de las mejores ocurre en una playa de estacionamiento, una vuelta de tuerca que entiende lo tramposo del cine giallo, con la libertad total que se respiraba en aquellas películas italianas, y que todos los involucrados entendieron y lograron.

REVIEW: Duro de cuidar

Duro de cuidar

Michael Bryce es un guardaespaldas de elite, que se dedica a cuidar a gente que corre peligro de ser asesinada. Luego de que un trabajo terminara de la peor forma, el estatus y la fama de Bryce decayó bastante; pero su ex pareja le pide ayuda para que proteja a un asesino que puede condenar a la prisión a un ex presidente totalitarista de Bielorrusia. Bryce y el sicario Kincaid deberán dejar de lado sus diferencias ideológicas y colaborar para salir vivos y llegar al juicio a tiempo.

Mucho se habló de Duro de Cuidar (The Hitman´s Bodyguard en su nombre original) ya que desde que comenzó su campaña publicitaria, la gran mayoría se sorprendió al ver una cinta de acción que intentaba parodiar a El Guardaespaldas, pero con Samuel L. Jackson siendo una maquina de decir insultos y Ryan Reynolds en el rol que mas cómodo le sienta.

Duro de cuidar

Bueno, por desgracia al que vaya esperando ver una gran buddy movie y pasársela en grande con muchos tiros y acción, y una cinta que no se tome en serio a sí misma; lamentamos decirles que este no es el caso, ya que el guionista Tom O´Connor nunca encontró el tono que le quería dar a su relato, oscilando entre una película seria y una cinta de acción sin prejuicios.

Un claro ejemplo de esto es Gary Oldman, quien compone a uno de sus clásicos villanos serios y manipuladores; pero que parece sacado de otra película en comparación a los protagonistas. Peor aún es cuando con ellos interactúa un máximo de cinco minutos…

El resto del elenco, como se preveía, cumple sin más, tanto Jackson como Reynolds hacen los roles a los que nos tienen acostumbrados, y es gracias a la química que nace entre ellos que Duro de Cuidar se logra sostener como una buddy movie.

En cuanto a la acción, se nos prometía mucha y muy buena; pero la duración de Duro de Cuidar se extiende más de la cuenta, haciendo que tanta adrenalina se diluya y que cuando terminemos de ver la película, solo recordemos una sola secuencia (eso sí, es muy buena y vale la pena volver a verla).

Duro de cuidar

Recopilando, Duro de Cuidar parecía ser un entretenimiento de esos que por ser tan honestos, terminaba haciéndose un hueco en el corazón y la memoria del espectador, pero la falta de coherencia con el tono que se le aplica a la historia, termina por lograr que estemos ante un film irregular, que se desdibuja, y que no sabe que quiere contar; y que solo se sostiene por la dupla protagónica.

Lo peor de todo es que si vieron los trailers y el poster, la decepción va a ser aún mayor porque esas referencias que esperábamos, brillan por su ausencia.

 

REVIEW: Dos son familia

Dos son familia

Samuel tiene la vida que siempre quiso, ya que es joven, apuesto, carismático, trabaja en una playa francesa y por sobretodo, es soltero y sin hijos. Pero todo cambia en su vida cuando aparece una chica a la que conoció un año atrás, y que luego de presentarse, le deja al hijo fruto de ambos. Mientras Samuel intenta rastrear a esta mujer por Inglaterra, su instinto paterno se hace presente, y ocho años después lo veremos como un padre hecho y derecho. Pero el retorno de la madre de su hija cambiará la vida de todos.

Nos llega desde Francia Dos son familia (Demain tout commence en su nombre original), un film que en apariencia y por su sinopsis parece un dramón de esos que la mayoría del público casual le escapa, pero ya al ver sus créditos iniciales veremos que no todo es moco y lágrima en este film. O al menos en gran parte de él.

Dos son familia

Dos son familia podría haberse quedado en una comediucha dramática del montón, pero el enorme trabajo que realiza Omar Sy al dar vida a Samuel, hace que nos interesemos por sus conflictos o sonriamos junto con él cuando algo le sale bien, dando un trabajo muy sólido. Pero quien de verdad merece los aplausos es la joven Gloria Colton como Gloria.

Esta muchachita de rulos no solo logra caer simpática y no ser un lastre para la trama (algo que por desgracia suele suceder con los roles infantiles), sino que además termina siendo la contraparte perfecta para el verborrágico papel interpretado por Omar Sy, ya que lo vuelve mucho mas creíble y no tan payasesco.

El trabajo de ambos actores es acompañado por un buen guion, que va construyendo el final dramático poco a poco, dándonos pistas entre tanta risa y escena graciosa. Esto es todo un logro, ya que cuando llegamos al lado emotivo del film, nunca nos sentiremos traicionados por el guionista Eugenio Derbez, quien de a poco fue mostrando sus cartas sin que nos demos cuenta.

Dos son familia

Es una lástima que quizás el personaje antagonista de la película, sea bastante cliché (de hecho supongo que la mayoría de ustedes ya se habrán dado cuenta de quién es). Quizás ese sea el punto más flojo de Dos son familia.

Dos son familia es una gran opción para ir al cine para aquellos que quieran alejarse de los blockbusters norteamericanos, y busquen una historia mucho más humana. También es ideal para que la vean parejas que están esperando a ser padres o ya lo son. Cuando la vean entenderán porque esto último.

 

REVIEW: A Ghost Story

Una pareja pasa su vida rutinaria en una pequeña casa. Pese a tener sus problemas, son felices. Pero un repentino accidente con el auto, mata al hombre, dejándola a ella en la soledad del hogar. Pero el volverá como un fantasma, que no puede dejar su casa, mientras espera que ella lo acompañe. Así es como veremos a este espectro pasar años y décadas de espera, mientras la humanidad sigue su curso.

Estamos ante un nuevo proyecto de esos medio raros, a cargo del realizador David Lowery, quien si vemos su filmografía, fue director de muchísimos cortos. Y quizás ahí está la clave para comprender qué nos quiso contar con A Ghost Story.

Primero que nada les avisamos que no es un film para cualquiera, y que pese a que nos gustó, lo recomendamos bajo el propio riesgo del espectador, porque estamos seguros de que a varios de quienes vean esta cinta por alguna recomendación, terminaran insultándolo y recordando a toda su familia femenina. Así que queridos lectores, haya paz.

A Ghost Story

Lo primero que llama la atención de A Ghost Story, es la casi ausencia total de diálogos. Si en total hay diez líneas de conversación en el film, estamos exagerando; ya que es una cinta que juega con las emociones pero desde lo visual y con la música. ste es un gran acierto por parte de David Lowery, ya que si hubiera empezado a cargar el film con parlamentos innecesarios, hubieran terminado molestando al espectador, porque en esta ocasión, no aportan nada.

Hablamos de la música, y éste es un apartado fundamental para que sintamos el mensaje que transmite A Ghost Story. Las melodías compuestas por Daniel Hart acompañan a la perfección el sentimiento de soledad que vemos padecer al fantasma. Ante sus ojos vemos el pasar de los años y como aun espera a ese ser querido para reunirse en el mas allá, pero como no tenemos diálogos y estamos ante un espectro que apenas logra interactuar con los seres humanos; la música se vuelve casi un personaje principal para que el espectador pueda engancharse con la película.

Como habrán notado, mucho hablamos y no mencionamos ni a Rooney Mara ni a Casey Affleck, y es que de verdad no tienen demasiado para mostrar. Mara no pasa demasiado tiempo en pantalla como para dar una actuación a la que puntuar, pero lo poco que aparece lo hace bien. Más curioso aun es el caso del menor de los Affleck, ya el fantasma del tipo sábana andante que veremos en toda la película es el propio Casey Affleck, quien aceptó pasearse por ahí sin que se le vea la cara.

A Ghost Story

Con todo ésto sobre la mesa, y viendo los antecedentes del director, está claro que A Ghost Story parece adaptarse mucho mejor a un corto o mediometraje, y no al formato largometraje, ya que por varios tramos hay momentos muertos donde literalmente no pasa nada, y si bien a veces esto ayuda a construir la soledad del fantasma, el abuso del recurso se hace evidente, notándose que se busco estirar el metraje para llegar a la categoría de película.

Como dijimos inicialmente, A Ghost Story es una interesante cinta que recomendamos, pero sabemos que muchos nos van a odiar después de verla; así que avisamos y véanla bajo el criterio de cada lector.