La película comienza con un personaje interpretado por Nicolás Furtado en un viaje psicodélico: hay ciervos, peces y muchos hongos. ¿Cómo se justifica esa escena en Escondida en mi cabeza? La historia, escrita por Gabriel Korenfeld, Federico Levin y Julián Loyola y dirigida por Lucas Vivo García Lagos, cuenta que Erni (Furtado) despierta de ese viaje loco en el hospital y para el médico y la madre (Alejandra Flechner) es una sorpresa.
Es que Erni había quedado en coma hace 14 años y ahora su entorno tiene otras formas, excepto quizás su amigo Yiyo (Iair Said), que sigue valorando no trabajar y fumar porro todo el día. En cambio, Marta, la madre, tuvo que hacer varios ajustes para llegar a fin de mes y sostener la clínica privada donde estaba Erni; Coni (Agus Suásquita), la novia de entonces trabaja y Mauro (Mike Chouhy), otro amigo exporrero, también.
El despertar de Erni contiene la expectativa de continuar con la misma vida de antes del accidente que lo dejó en coma, aunque justo lo habían despedido del parque de diversiones en el que trabajaba junto a Coni y ella lo había dejado. En el proceso de rememorar estas circunstancias, recuerda que también ese día alguien le vendió unas bitcoins. El valor de esas monedas ahora podría permitirle cubrir sus expectativas.
Para acceder a esa guita debería recordar la contraseña ―los tiempos de escritura, filmación y edición nos indican que nada que ver con la justificación de patrimonio del exvocero, pero cómo se mezclan realidad y ficción, ¿no?―, y en el derrotero de buscarla, hará otros descubrimientos y se meterá en otras tantas situaciones bizarras. En este sentido, el tono delirante ya está planteado desde el comienzo y se continúa en la trama.
Escondida en mi cabeza cuenta además con un elenco que incluye a actores que vienen originalmente de otros palos como la cordobesa Suásquita, más conocida como Papryka, que fuera integrante de grupo humorístico Hecatombe! y Chouhy, del stand up, conocido por el personaje de Juan Cassette, un futbolista que da notas sin salirse del libreto. Y que conviven en la película con actores de mayor trayectoria mainstream como Furtado o Flechner y la participación especial de Joaquín Levinton y otro músico que no spoilearé.
Entre la comedia y el comig-of-age tardío, con un tono bizarro y una fotografía de colores explotados, la película entretiene, brinda un guion sarcástico y una historia de amor naif. Cine shampoo argento. Está bien.
6/10