REVIEW: EXTRAORDINARIO

Extraordinario sigue la vida de Auggie Pullman (Jacob Tremblay) y su familia. Auggie es un chico común y corriente, disfruta sus días jugando a los videojuegos, paseando a su perra Daisy e imaginando aventuras con los personajes de Star Wars. A pesar de todo esto Auggie sufre del Síndrome de Treacher Collins, una enfermedad genética que causa malformaciones cranofaciales la cual hace que su presencia en lugares públicos no sea del agrado de mucha gente. Auggie tiene 10 años y sus padres,(Julia Roberts y Owen Wilson) deciden enviarlo a la escuela primaria común ;  esto es lo que marca el primer desafío verdadero para Auggie.

La vida de Auggie no es fácil no obstante Stephen Chbosky, director del proyecto, se encarga de contar Extraordinario de una manera simpática y prometedora. Los hechos que acontecen son golpes bajos, aunque el silver lining está presente en todo momento. Entre esta sobredosis de “positivismo” nos encontramos que el joven personaje principal, es un tirano despiadado cuyo pensamiento es ser el centro del universo, y puede que la historia gire en torno al mundo de Auggie pero las verdaderas revelaciones son los personajes que lo rodean.


Izabela Vidovic (Homefront) interpreta a la hermana mayor de Auggie y oveja negra olvidada de la familia, Via. Vidovic muestra una sensibilidad asombrosa y su talento es tan natural frente a la cámara que fácilmente opaca al resto de sus co estrellas sin esfuerzo alguno. El arco del personaje de Vidovic cierra por donde se lo mire, y gracias a la energía de la actriz, su personaje logra posicionarse como el verdadero protagonista de la película. Jacob Tremblay se hace notar pero su personaje sufre por una exasperante forma de ser que resulta irritante sin poder lograr una reivindicación. Julia Roberts da una correcta actuación como la madre de Auggie y Via y, finalmente, Owen Wilson interpreta al padre de la familia cuyo único objetivo es poner buena onda a todo asunto personal y quedar en plano secundario en los siguientes minutos – hay que destacar que últimamente los papeles de Owen Wilson se resumen a ser víctima de “tragedias del hombre común” -.

Stephen Chbosky, Steve Conrad, Jack Thorne son los encargados de realizar un guión digno de ser trasmitido en Hallmark Channel. Nos encontramos ante una película que posee una resolución forzada en toda su integridad; la justificación del “porqué” se muestra en todo momento y cada acción se vuelve obsoleta. Por ejemplo: uno de los personajes de la película es un odioso pibe que lo único que hace es hacerle la vida imposible a Auggie desde el principio hasta el fin, absolutamente todo espectador va a odiar a esta pequeña “obra de arte” infernal que no tiene salvación alguna, pero Chbosky, Conrad y Thorne justifican sus actos como simples formas de ser y que todo acto  de este pequeño pedazo de “criaturita” sea perdonado… Lo siento mucho, pero este personaje merece nada más y nada menos que un buen insulto al salir de la sala.

La fotografía de Don Burgess (Naufrago, El Conjuto 2) es de efecto irregular. En este proyecto el trabajo de Burgess es el equivalente a una meseta: todo lo que sube tiene que bajar y la belleza de la imagen se vé, pero no lo suficiente como para poder impactar. Los grandes momentos quedan opacados por escenas sin vida con una paleta de colores aburrida y sin motivación.

Extraordinario relata una buena historia y sufre por el forcejeo constante de generar buenas vibras en la totalidad del film. Con 20 minutos de sobra la película trastabilla constantemente en su desenlace, y no consigue explotar el potencial que desde sus avances demostraba. Una película buena y del montón en la larga lista de dramas ordinarios.

 

REVIEW: Djam

Djam

Djam es una joven griega enviada a Estambul por su tío Kakourgos por una pieza para su barco. El viaje es un reto a superar que es sobrellevado muy bien por ella y su avasallante personalidad. Y es que su frescura juvenil, su poca vergüenza y su conducta temeraria la hacen impredecible, adaptándose a las circunstancias. Es un gran acierto del film que Daphne Patakia sea quien da vida a la protagonista, ya que inunda la pantalla con un carisma natural. Como sucedió con Adele Exarchopoulos (La Vie D’Adele, 2013) o Stacy Martín (Nymphomaniac, 2013), son actrices que desbordan sensualidad desde su sola mirada. De Patakia dependerá la continuidad de su carrera.

Los habitantes griegos bailan, toman y comparten con la predilecta música rebétika (una especie de tango griego) de fondo, en cada bar y encuentro social. Los números musicales, que no son muchos, pecan de ingenuidad y llegan a la exasperación sin aportar mucho a la trama más que la lucidez de la misma Djam.

Djam

Podría decirse es un film de fortalezas. Djam perdió a su madre a temprana edad, heredó la gracia, la voz y la impetuosidad. Lejos de mostrar fragilidad, se muestra inquebrantable. Ella logró adoptar la fortaleza masculina, muy probablemente por el entorno que la rodea: un barco lleno de hombres anclado en una costa griega. Luego vuelve sola desde Turquía, con Avril, a la cual protege de los peligros acentuando su lado viril y protector. Esto sin contar las escenas que coquetean con el lesbianismo que terminan dando la sensación de pura complacencia hacia la platea a costa de una sexualidad turgente. Ella dice: “no soy lesbiana” después de perseguir a su amiga por cuartos y balcones en una escena de angelical desnudez. Ahí radica quizás el aspecto más interesante de su personalidad: ambivalencia. Otro ejemplo: en un intento desesperado por pagarle a un chofer un largo viaje en auto, ella insinúa que el sexo oral es la única salida, pero termina pagando con un billete sacado de la galera cuando minutos atrás se quejaba porque no tenía más dinero.

En cuanto al montaje y la narración, se notan algunos baches en ciertos pasajes del film; la dirección no está fina. Aún así, no se le puede reclamar autenticidad a Tony Gatlif, que es un director comprometido con la cultura gitana que retrata (la totalidad de su filmografía se basa en la peculiar cultura de los Balcanes).

En definitiva, Djam se deja ver como un film sincero, con aciertos y desaciertos. Podría decirse que es un film sin muchas luces, pero la labor de su protagonista se encarga de que el barco no naufrague en altamar.

REVIEW: FELIZ DÍA DE TU MUERTE


Por Santiago González

Theresa Gelbman (Jessica Rothe) se despierta con resaca en el cuarto de un alumno de la universidad a la que asiste. Este cuarto no es muy llamativo a excepción de un poster, el de la película They Live (1988) de John Carpenter. Esta no es una referencia más para sumar a la moda de los ’80, ya que justamente este clásico trataba sobre despertarse, aunque sus motivos fueran más políticos. En Feliz Día de tu Muerte (Happy Death Day) es usada de otra manera…

En su tercera película, el director Christopher Landon vuelve a inyectarle humor a subgéneros del terror; ya lo había hecho con los fantasmas en Actividad Paranomal: Los marcados y después con los zombies en Scout Guide to the Zombie Apocalipsis. Ahora es el turno del subgénero slasher (el de asesino enmascarado que mata adolescentes), y este es por ahora su mejor trabajo.

 

Son muchas las cosas que hacen funcionar a Feliz Día de tu Muerte. La primera y más evidente es que se apoya en Groundhoug day (conocida en Argentina como El día de la marmota) para contar su historia. Esto no es sólo un truco para volverla original, sino que también funciona con la ideología del cine slasher, ese que tuvo su auge a principios de los ‘80 con Viernes 13 y sus imitadoras, que fueron atacadas por distintos medios por ser conservadoras y reaccionarias. Acá ocurre algo similar y es por eso que choca el uso del poster de They Live, un film que era una crítica a aquella ideología. Para ir directo al grano, quien dentro de las convenciones del género vendría a ser la zorra acá es la protagonista, y tiene que ir viviendo el mismo día para mejorar como persona según las convenciones establecidas por la sociedad.

Pero por otro lado esto de tener a Goundhog day como influencia directa siempre funciona (véase Edge of Tomorrow). Hay algo de querer cambiar el destino, de la repetición, de cómo poder escapar de lo mismo que es atractivo y da siempre secuencias originales. En esta película se sabe el resultado, pero lo divertido es cómo da pie a escenas de suspenso dignas de los mejores exponentes del slasher, sobre todo a aquellos que salieron post-ScreamFeliz Día de tu Muerte es también una vuelta a lo mejor del cine de adolescentes de los ’90, cuando importaban los personajes y sus relaciones.

 

Jessica Rothe, esta chica a la que el espectador quizás recuerde como la amiga rubia de Emma Stone en La La Land (2016), es una gran actriz. Al principio es difícil empatizar porque encarna a la perfección a la zorra, incluso hasta le dicen “bitch” varias veces. Pero después el personaje empieza a cambiar y pasa de víctima a mujer de armas tomar, a mostrar un lado sensible y gracioso. Todas esas emociones logradas por ella hacen funcionar a la película. Pero por sobre todo la nueva obra de Cristopher Landon es divertida, en una época en que parece una herejía que una ficción dure menos de dos horas, el director entrega una que llega a los 90 minutos y que sólo necesita de ese tiempo para contar todo lo que tiene que contar. Sí, hay algunas arbitrariedades, pero en este caso no importa el fin sino el camino.

 

 

Por Germán Pérez

 

Simpática recreación en el género horror/comedia que refleja recuerdos de Groundhog Day (1993) y Edge of Tomorrow (2014)Feliz Día de tu Muerte (Happy Death Day) se disfruta y ofrece una interesante mirada sobre el bucle temporal en el mundo de “los jóvenes mimados”.

Dirigida por Christopher Landon (Paranormal Activity: The Marked Ones), la película presenta el mundo de Tree (Jessica Rothe), una joven egocéntrica y superficial, el clásico estereotipo de princesa de universidad cuyos días se resumen en fiestas, combinar ropa e ir de cama en cama… hasta el día de su cumpleaños. En lugar de tener su happy birthday, Tree es asesinada por una misteriosa figura con una máscara de bebé. El problema: no muere, sino que su día se reinicia, y para complicar aún más las cosas el misterioso psicópata vuelve una y otra y otra vez para acabar con su vida.

Happy Death Day es rápida y consigue risas de parte del público gracias a que ofrece lo que el espectador requiere. Esto es un arma de doble filo ya que el film inclina su peso en la cultura Mtv Millennial; tenemos referencias de Teen Mom, redes sociales y Starbucks, y esto claramente trae personajes absurdamente pomposos e insoportables -de todas formas, Tree logra hacerse querer al pasar los minutos-. El villano resulta convincente en su medio y logra destacarse en la lista de “recientes asesinos enmascarados”, pero hay que aclarar que el aura predecible rodea a este personaje en todo momento.

En cuanto a las muertes -un punto en contra de la película-, todas son light y no poseen un factor contundente que haga impresionar al espectador a la hora de disfrutar la matanza. Happy Death Day es una Scream disfrazada de Groundhog Day, no obstante, si queremos ver Scream, queremos ver sangre y en este film hay poco y nada de ella.

 

Una película ideal para el público teen gracias a extensas referencias a la Cultura Pop a lo largo y a lo ancho de la pantalla. Sin embargo, esas referencias sumadas a la constante rebeldía que poseen los personajes, hacen un combo que no permite digerir correctamente la experiencia en salas. Happy Death Day se queda en el buen entretenimiento y ya.

 

REVIEW: La batalla de los sexos

La batalla de los sexos

Billie Jean King es la número uno del tenis femenino; pero constantemente ve como la división de mujeres, es puesta por debajo de la masculina, llegando el caso que hasta es tratada como algo demasiado inferior y poco serio. Harta de esto, ella y otras tenistas deciden armar su propio torneo hasta obtener el respeto que se merecen. Mientras, el veterano y retirado tenista Bobby Riggs, ve en este movimiento, la posibilidad no solo de hacer algún dinero, sino de volver a payasear frente a las cámaras ridiculizando a las mujeres.

Si hablamos de películas que salen en el momento justo, La batalla de los sexos es sin duda el mayor exponente de esta afirmación. Vamos a ver que para bien como para mal, toca dos temas que por suerte están dejando de ser tabú para muchos, y que merecían que el séptimo arte también exponga el asunto sobre la mesa.

Más que uno de los primeros partidos de tenis entre una mujer y un hombre, veremos la vida de Billie Jean King, quien no solo luchó para que se tome a las tenistas en serio y que tengan los mismos salarios de los hombres; sino que en su vida personal también tuvo encuentros con otras mujeres, teniendo que ocultar esto en una sociedad que no estaba preparada para ver a gente del mismo sexo saliendo entre sí.

La batalla de los sexos

Y quizás, ahí es donde está el mayor error de La batalla de los sexos, y es en querer abarcar tanto. Ojo, no está mal que se quiera mostrar los hechos reales; pero la película al no decidirse si priorizar la lucha por la igualdad en el tenis, o por la sexualidad de su protagonista; se termina perdiendo y volviéndose bastante densa de ver en varios tramos; donde uno como espectador no podrá evitar mirar el reloj.

Por suerte para la película, y en especial, de los espectadores; los productores contaron con las actuaciones de Emma Stone y Steve Carell, quienes juntos se cargan el film a sus espaldas, mostrando química en sus escenas juntos, pero también el suficiente talento y carisma para poder llevar adelante gran parte de la cinta estando separados tanto en historia como en pantalla.

Es una lástima que recién al final de La batalla de los sexos, los veamos juntos; cuando llega la hora del famoso partido. Partido que está muy bien filmado, y donde se nota el buen uso de los dobles y que los actores recibieron entrenamiento en este deporte. Y si no saben cómo terminó esa exhibición (como quien les escribe), seguramente van a estar durante toda la secuencia al borde de la butaca.

La batalla de los sexos

La batalla de los sexos es una película muy necesaria en estos tiempos y salió en el momento justo. Pero mas allá del mensaje que deja, como film en si tenemos que ser sinceros y decirles que es bastante irregular y lagunea entre dos temas que nunca terminan de cuajar entre sí. No por nada salió en esta época y no en fecha de premiaciones; toda una declaración por parte de la industria. Industria que también debería sincerarse y hacer que esta película no solo quede en un film para quedar bien con la sociedad, eso también tenemos que decirlo.

REVIEW: LA VILLANA

Como un híbrido entre Hardcore Henry y Oldboy, “La Villana” se hace paso en su comienzo violento reaccionando como premonición de lo que se va a presentar. Entre la majestuosa combinación de coreografía de pelea y manejo de cámara el film de Byung-gil Jung (Confession of Murder, Action boys)  impulsa sobre sus primeros minutos una historia de violencia con respuestas inciertas.

Los juegos de puños se van amontonando y la historia rápidamente da un giro argumental tomando como referencia la obra de Luc Besson “La Femme Nikita” – esto se presenta manteniendo la identidad de la protagonista principal en misterio -. El entrenamiento, los consejos de belleza, la protagonista perdida por su estilo de vida narcisista, las cámaras que sirven de testigo de los acontecimientos temporales… Si, todas similitudes alarmantes del trabajo de Besson,  The Villainess es una femme nikita de Corea del Sur

Ahora bien, el film deja confusos a los espectadores por los numerosos flashbacks y las similitudes antropomórficas de los personajes (si de algo sirve,  la concentración en los peinados es esencial para saber quién es quién). Los minutos pasan y las constantes referencias de otros films se van sumando, y The Villainess empieza a explorar los límites del plagio introduciendo escenas cool para evitar recaer en él. El problema es que The Villainess toma lo mejor de grandes films para homenajearlos pero no termina de convencer en su propia originalidad narrativa. Vemos un film con estilo pero carente de sentido.

Otro problema que se puede apreciar en The Villainess es que nos presenta un mundo de sleeping agents – espías a la espera de una misión – demasiado tarde, la acción ocurre desde el minuto cero y cuando nos adentramos a la subtrama del espionaje,  el interés sufre un quiebre y termina dividiéndose en dos: a) La acción desenfrenada  b) El espionaje cerebral. Desafortunadamente The Villainess nunca consigue posicionarse cómodamente en ningúno de estos apartados y su identidad no consigue ser clara.

The Villainess tampoco logra generar un claro interés por los personajes. Byung-gil Jung – no sólo es el director de la película, también es el guionista –  no encuentra un punto de conexión en ningún personaje de la película, simplemente están ahí, actúan, accionan pero no logran cautivar en lo más mínimo, ni siquiera la joven actriz protagonista, Ok-bin Kim, es interesante de ver.

The Villainess es un híbrido de géneros, abarca mucho pero trasmite poco. Si se busca acción se encuentra, pero no mucho más que eso.

REVIEW: SOY TU KARMA

Soy tu Karma es una de esas películas que hace que el espectador sospeche de la calidad artística que posee. Opera prima del director WHO ( sí, es uno de esos extraños apodos que se apoderan del nombre al mejor estilo Meatloaf ) el film es un viaje absurdo de la proyección de una vida.

Protagonizada por Willy Toledo, Florencia Peña, Ana María Orozco, Boy Olmi y Liz Solari, Soy tu Karma  ahonda sobre la reencarnación. Confusa de principio a fin, la película cuenta como Darío (Willy Toledo) en la mañana del anuncio de su compromiso, empieza a recibir visitas de personajes extraños que tratan de ayudarlo para corregir los “errores” en su vida. Estos personajes son excéntricos, están sumergidos en estereotipos y WHO (guionista junto a Gustavo Cornillón) recurren al cliché absoluto; tenemos a la monja sexy (Liz Solari), el pirómano idiota (Ariel Nuñez), una accidentada vecina chismosa (Luisa Kuliok), el clásico suegro obsesionado con una colección de pavadas (Boy Olmi)… todo está absolutamente sacado del manual, pero ese manual es una verdadera pifiada. Los personajes que se van presentando a pesar de ser absolutamente diferentes tienen un mismo punto en común: son aburridos.

WHO se tomó la completa libertad de juntar actores de renombre para interpretar a individuos que son obsoletos en todo lo que hacen, por ejemplo el caso de Liz Solari: la hermosa actriz hace un papel que requiere trasmitir sensualidad en todo momento pero su actuación resulta demasiado forzada en el ojo de la cámara y hablamos de Liz Solari… en contraparte Ana María Orozco, se muestra todo el tiempo preocupada y de alguna forma, sin esfuerzo, la actriz colombiana es muchísimo más sensual que la modelo mencionada anteriormente. Y esto no es un caso aislado, sino que se da con cada personaje en pantalla. Soy tu Karma combina una horrenda selección de elenco – Willy Toledo es un pésimo protagonista –  con un guión lleno de incoherencias y situaciones que están de más, las cuales no aportan un significado relevante en la trama – el quiebre de la cuarta pared es extremadamente irritante -.

Para colmo Soy tu Karma parece un primer corte de película. Efectos especiales innecesarios, música fuera de sincronización que saca al espectador del momento, la horrible creación de comedia (muchas situaciones que debieran ser sorpresa, se ven anticipadas al espectador) son la punta del iceberg de este desastroso film. La impresión que da el proyecto de WHO es de un producto resuelto de manera rápida y descuidada, es una pena.

 

REVIEW: Desaparecido

Desaparecido

Desaparecido es Halle Berry o Halle Berry es Desaparecido. En su vuelta al thriller, la perfomance de la veterana actriz es lo más destacable.

Berry encarna a una madre que trabaja en un restaurant. Tras la finalización de su turno decide llevar a su pequeño al parque de diversiones. En el parque, es donde recibe una llamada del abogado de su ex esposo reclamando la tenencia de su hijo. Que quede claro Desaparecido es Halle Berry contra el mundo.En ese instante de descuido su hijo es secuestrado por una pareja de pueblerinos. El clásico redneck del cine norteamericano.

Desaparecido

En adelante se efectúa la persecución de la madre en una minivan persiguiendo el Ford Mustang de los villanos. El papel de madre imparable que no se detendrá ante nada le sienta muy bien a la actriz. La actuación a puro nervio de Berry está en la línea de The call (2013) y Perfect Stranger (2007).

Es un film genérico, la historia y el guión no demuestran una gran complejidad. Sus 85 minutos se hacen llevaderos para un espectador entregado y sin pretensiones.

REVIEW: Asphalte

Asphalte

Asphalte es un curioso film francés. Su juego de roles entre el drama, el surrealismo, la comedia y la melancolía lo hacen una propuesta interesante.Está basada en los cuentos del mismo director Samuel Benchetrit “Las crónicas del asfalto”. Intrepretada por Isabelle Huppert, Michael Pitt y Valeria Bruni Tedeschi, entre los nombres más rutilantes.

La historia transcurre en un edificio donde la incomunicación entre sus vecinos es moneda corriente. Los personajes son pintorescos: un señor que no quiere pagar por un nuevo ascensor porque vive en el piso 1, a causa de una mala pasada termina en silla de ruedas, tendrá que usarlo a escondidas de los demás vecinos y se siente atraído por una enfermera que fuma sola por las noches. Una actriz en el ocaso de su carrera que entabla relación con un chico que anda en bicicleta. Y un astronauta de la NASA que cae del cielo en una cápsula sobre la azotea del edificio, es refugiado por una amable señora argelina. Son 3 historias corales.

Asphalt

Asphalte tiene personalidad, con bríos de misterio y situaciones varias hace cómplice al espectador. Las situaciones son estratégicamente menores y desde su austeridad va construyendo empatía con sus personajes. Inverosimilitud disfrazada de menor importancia. Asphalte es cine bienintencionado que habla de la soledad y la alienación y que no pretende mucho. Sus relatos pequeños e inconexos no apuntan a quedar en la historia. Y sin embargo, una vez finalizada la película deja mucho más de lo que se podría vislumbrar de un film en apariencia menor, triste y de personajes que viven en un sucio edificio sin mucho lustre.

Review: Victoria y Abdul

Hay dos cosas buenas que mantienen la atención en esta nueva película del director Stephen Frears (responsable de Alta fidelidad, Philomena, entre otras). Las dos son establecidas en el prólogo y continúan durante el resto de la historia.

En aquel comienzo se establece cómo va a ser la relación entre los dos personajes principales. No importa cuán bien se lleven los protagonistas, ni cuánto se respeten, o se quieran y se entiendan, la reina siempre va a ser más importante que un indio/musulmán, algo que se confirma en los títulos donde aparece el nombre en árabe del protagonista masculino y luego en ingles el de ella, razón por la que esta película funciona.

Judi Dench es una gran actriz con una larga y exitosa trayectoria con títulos como Chocolat (2000), Shakespeare in love (1999), y las últimas películas de la saga de James Bond. Ella logra transmitir todas las emociones de su personaje y es quien opaca a los demás actores que cumplen convincentemente su función dentro de esta historia. Eso mismo parece entender su director, que en más de una ocasión, confía lo suficiente en ella como para dejar que sostenga el plano por si sola.

Victoria y Abdul

Lo interesante del personaje de Ali Fazal como Abdul es que a simple vista es un personaje mucho más superficial que el de Judi Dench pero el guion, a cargo de Lee Hall, se encarga de darle una personalidad ambigua, ¿todo lo que hace es por cariño a ella o tiene una agenda secreta?

El resto de la película es una comedia simpática/boba con chistes que el director tiene que explicar y cuyos dardos van más hacia la cultura árabe/india que a la británica. Resulta llamativo que dentro de este contexto haya una escena en que uno de los personajes musulmanes tenga un diálogo en que profetice el odio de de este pais a Inglaterra.

Stephen Frears utiliza esta película simpática para hablar de muchas cosas que ocurren hoy en día en el mundo y en relación con estos dos países, porque entiende que el cine de entretenimiento es campo para insertar ideas sobre la sociedad y los problemas que acarrean y se callan.

REVIEW: Duro de cuidar

Duro de cuidar

Michael Bryce es un guardaespaldas de elite, que se dedica a cuidar a gente que corre peligro de ser asesinada. Luego de que un trabajo terminara de la peor forma, el estatus y la fama de Bryce decayó bastante; pero su ex pareja le pide ayuda para que proteja a un asesino que puede condenar a la prisión a un ex presidente totalitarista de Bielorrusia. Bryce y el sicario Kincaid deberán dejar de lado sus diferencias ideológicas y colaborar para salir vivos y llegar al juicio a tiempo.

Mucho se habló de Duro de Cuidar (The Hitman´s Bodyguard en su nombre original) ya que desde que comenzó su campaña publicitaria, la gran mayoría se sorprendió al ver una cinta de acción que intentaba parodiar a El Guardaespaldas, pero con Samuel L. Jackson siendo una maquina de decir insultos y Ryan Reynolds en el rol que mas cómodo le sienta.

Duro de cuidar

Bueno, por desgracia al que vaya esperando ver una gran buddy movie y pasársela en grande con muchos tiros y acción, y una cinta que no se tome en serio a sí misma; lamentamos decirles que este no es el caso, ya que el guionista Tom O´Connor nunca encontró el tono que le quería dar a su relato, oscilando entre una película seria y una cinta de acción sin prejuicios.

Un claro ejemplo de esto es Gary Oldman, quien compone a uno de sus clásicos villanos serios y manipuladores; pero que parece sacado de otra película en comparación a los protagonistas. Peor aún es cuando con ellos interactúa un máximo de cinco minutos…

El resto del elenco, como se preveía, cumple sin más, tanto Jackson como Reynolds hacen los roles a los que nos tienen acostumbrados, y es gracias a la química que nace entre ellos que Duro de Cuidar se logra sostener como una buddy movie.

En cuanto a la acción, se nos prometía mucha y muy buena; pero la duración de Duro de Cuidar se extiende más de la cuenta, haciendo que tanta adrenalina se diluya y que cuando terminemos de ver la película, solo recordemos una sola secuencia (eso sí, es muy buena y vale la pena volver a verla).

Duro de cuidar

Recopilando, Duro de Cuidar parecía ser un entretenimiento de esos que por ser tan honestos, terminaba haciéndose un hueco en el corazón y la memoria del espectador, pero la falta de coherencia con el tono que se le aplica a la historia, termina por lograr que estemos ante un film irregular, que se desdibuja, y que no sabe que quiere contar; y que solo se sostiene por la dupla protagónica.

Lo peor de todo es que si vieron los trailers y el poster, la decepción va a ser aún mayor porque esas referencias que esperábamos, brillan por su ausencia.