Las adaptaciones de comics de superhéroes parecen no detenerse pese a la evidente caída del subgénero; y hoy nos llega una de las propuestas más extrañas posibles. No porque se centre en un villano, algo que ya vimos con los enemigos de Spider-Man o el Principe payaso del crimen. Sino porque el elegido es Clayface, un villano de segunda línea de Batman. Veamos que salió.
Vamos a conocer a Matt Hagen, un ascendente actor que, tras tener un affaire con la novia de un capomafia, recibe una tremenda paliza por parte del mismo que lo deja desfigurado. Después de gastarse toda su fortuna en diferentes cirugías estéticas que no dieron resultado, Matt se topa con un tratamiento experimental que le va a cambiar la vida para siempre.

La verdad es que sabia poco y nada de este proyecto, salvo que el guion había estado a cargo de Mike Flannagan. Y la verdad, creo que esa es la mejor opción para ir a verla, saber lo mínimo e indispensable, e incluso, ignorar los orígenes del personaje en el comic (que fueron varios ya que no ubo un solo Clayface).
Pasando propiamente a la película; creo que lo mejor que ofrece es su ritmo, y que en su hora y cuarenta y dos, nunca aburre. Siempre está pasando algo, y siempre todo avanza, ya sea de forma orgánica, o por conveniencias del guion (como toda historia de Flannagan, hay que dejarle pasar varias cosas). Así que si, si le dan una oportunidad a Clayface no se van a aburrir.
En cuanto a la dirección de James Waltkins, es bastante funcional. Creo que se podría haber jugado un poco más con los poderes del personaje, pero dentro de lo que cabe, nunca el CGI chirria ni se notan los trucos de cámara para ahorrarse unos dólares en efectos. Viendo el historial que tenia el director; salimos ganando.
Eso sí, no esperen ni un mínimo guiño a la Batman de Pattinson o a cualquier peli del murciélago. El personaje es el clásico villano del encapotado, si, y también pasa gran parte en Gotham, pero de ahí en más, la película se podría haber llamado “El hombre que parecía hecho de barro” y no pasaba nada.
Clayface es una película entretenida y hasta diría que es buena. Funciona como producto independiente del universo de DC, algo que muchos venimos pidiendo hace tiempo, que dejen de hacer universos compartidos y vuelvan a proyectos sueltos ¿Sera el inicio de esa tendencia? Ojalá.
7/10