Hoy volvemos a las reseñas de series, con una que al menos yo; creí que iba a ser más esperada, y sobre todo, más comentada después de su estreno. Y es que la historia de Carrie es de las más conocidas de Stephen King, y si encima la adapta la serie Mike Flannagan, quizás su mejor adaptador. Así que veamos que salió.
Para los que no saben, Carrie trata sobre una niña proveniente de una familia extremadamente religiosa, que, debido a sus creencias, criaron a la niña aislada del mundo. luego de un accidente, Carrie debe empezar a asistir al instituto local, donde las bullies del lugar se la tomaran contra Carrie; quien, a propósito, desarrolla poderes telequinéticos.

Como dije, la mezcla de material con responsable de adaptarlo era ganadora; y ojalá la serie me hubiera gustado lo que pensé que lo iba a hacer. Aunque si siguen leyendo, verán que es más lo positivo que lo negativo. Y, para empezar, hay que nombrar a Summer H. Howell, nuestra protagonista que a más de uno hizo dudar sobre su casting (yo incluido).
Y es que la joven Howell parecía volver a ser otro error al elegir a una chica mega hegemónica que dista bastante de su contrapunto literario. Y l a verdad, que buena cerrada de boca nos metió Howell; ya que su Carrie transmite una fragilidad y bondad que nos recuerda bastante a la interpretada por Sissy Spacek
Como cabría de esperar, y al estar en una serie, nos vamos a encontrar con algo de relleno; aunque está bien justificado. Y es que el incidente en la ducha desemboca en una cuenta falsa de Instagram, en la que también son humillados los profesores; adentrándonos en la vida personal de ellos en algunas subtramas que, en lo personal, no me interesaron demasiado.
A esto también hay que sumarle que se intentó indagar en la vida de todos los personajes, incluidas las bullys; logrando que intentemos entender porque hicieron lo que hicieron, cuando cualquiera con dos neuronas sabe que el bullying está mal y no hay otra opinión.
Eso sí, el ritmo de la serie nunca se vuelve aburrido, y en todos los capítulos pasa algo importante. De hecho, en cada episodio veremos alguna de las situaciones emblemáticas del libro son fácilmente identificables.
La serie de Carrie es buena, eso no se duda. No es lo enormemente buena que creíamos que iba a ser; pero eso no le quita méritos al resultado final. Eso sí, no hagan una segunda temporada.
7/10