¿Acaso Los nadadores cuenta la crisis de estos años? Quizás no en una forma lineal y directa, pero plantea miedos y problemáticas que nos hablan del aquí y ahora, de la juventud, del capitalismo, de la crisis climática, de la imposibilidad de proyectar un futuro. Pero antes de la peli, hablemos de la realización: pensada y comenzada en el marco de la Universidad del Cine (FUC), la directora, Sol Iglesias SK, actúa en el film junto a sus compañeros.
Ese espíritu de que todo está permitido y que la experimentación va por delante, propias de la etapa formativa, le dan a la peli aires que por momentos recuerdan a La Ciénaga (Martel, 2001) o a Las insoladas (Taretto, 2014 ―basada en un corto de 2002―). Sí, muy dosmiluno las referencias; pelis que cuentan la crisis desde los climas que crean, al igual que Los Nadadores.
En este caso, Argentina va por el día 368 de verano. La escena inicial tiene planos cortos, pegoteados, asfixiantes, que dan cuenta del calor en los cuerpos de Maqueta (Tobías Reizes), Victoria (Valentina D’Emilio), El Rubio (Joaquín Fretes) y Ella (la directora). Juntos recorren la ciudad vacía sin nada que hacer, tomando coca-cola caliente aunque sea una mierda, mientras por altoparlantes en las calles reiteran la recomendación de abandonar la ciudad.
Cada tanto, un avión pasa llevándose a los que pueden pagarse una vida mejor en el exterior. Para ese clima postapocalíptico sin hito catastrófico, los exteriores a la luz de día saturando los tonos cálidos configuran el escenario en el que los cuatro ingresarán a una casa desocupada para meterse a la pileta, y luego de esa a otra y a otra, como si no importara tanto refrescarse como no quedarse quietos.
En un momento desaparece Maqueta, el que tenía temor al agua, y ninguno de los otros parece preocuparse, siguen la marcha hasta encontrarse con otros personajes, todavía más alucinados. Un poco el fingir demencia que parece hablar de nosotros en estos tiempos. No es la historia lo que sobresale, no se explica qué pasó, por qué, en qué momento, quiénes son ellos y cómo se conocieron.
El clima es todo: el calor sofocante, los tonos cálidos, la coca-cola caliente, la necesidad de saltar de una pileta a otra sin un fin, sin un plan, los altoparlantes recomendando algo imposible, como evitar el gustito de cenar. Los nadadores es una película interesantísima, bien argentina, porque si nuestro cine cuenta nuestras historias, ésta nos hace sentir, intensificado, nuestro clima de época.
9/10