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Garfield: fuera de casa

Finalmente llega a los cines la tercera película centrada en el gato naranjita que ama la lasaña y odia los lunes. Dieciocho años después y quizás recalculando porque las dos primeras —a pesar de haber tenido cierto éxito— recibieron críticas negativas, Garfield: fuera de casa tiene formato full animado. Por el contrario, las dos anteriores tenían al protagonista creado por computadora mientras el resto de la película (incluyendo al perro) era live action. Raaaro diría Barassi.

En este caso, el personaje creado por Jim Davis, bajo la dirección de Mark Dindal (quien realizara Chicken Little y Las locuras del emperador), se ve obligado a abandonar la comodidad de la casa de Jon para vivir aventuras junto al inseparable Odie. ¿Cómo se envuelve en esa trama? Bueno, a caerse de culo que tendremos un flashback que nos contará cómo de gatito callejero pasó a adoptar a Jon.

Garfield rompe la cuarta pared en el presente para enmarcar el relato que luego se nos mostrará: un gatito bebé abandonado por su padre cruza la calle atraído por el aroma que sale de un restaurante italiano. Ahí Jon cena en soledad, pero ve al gatito, le comparte su comida y se lo lleva. A partir de ahí un montón de instantes pasibles de convertirse en meme nos enseñan la cotidianidad actual junto a su karen macho y su compinche canino.

Pero entonces Garfield es secuestrado por Jinx, una malvada gata que pide a cambio de su liberación que realicen un robo junto a Vic (el padre abandónico de Garfield). En ese momento, la peli que nos presentaba el mundo de forma más bien estática y enunciada, adquiere velocidad y nos cruza con otros personajes muy divertidos como los ayudantes de la villana: un perro shar pei con un montón de pliegues de piel y otro de raza xoloitzcuintle sin pelo (sí, la tuve que buscar).

Además, conoceremos a un toro viejo que protagonizará una de las mejores secuencias: la del diseño del plan de ingreso a la granja que van a robar. En ese punto, podemos ver que la comicidad está construida con escenas físicas y otras más de chistes hablado. Asimismo, hay muchas imágenes metidas medio a presión o detalles repetidos para causar gracia, como cuando miran Catflix… pero en este contexto cualquier chiste es bienvenido.

En síntesis, Garfield: fuera de casa es una peli que será muy disfrutada por los chicos y los grandes no la pasaremos mal e incluso nos reiremos. Y en el final hay una sorpresa que hará que nadie se vaya durante los créditos. Todo es ganancia.

7/10

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