Cargando...
Reviews

Review: Elda y los monstruos

Elda y los monstruos continúa una gira que pasó por la selección del Festival de Cine de Mar del Plata de 2023 —donde ganó el premio a mejor montaje—. Nos hace llegar a las salas comerciales —en el Gaumont a precio amiguísimo—, algo de ese cine independiente argentino que nos hace tan bien. El director Nicolás Herzog vuelve a trabajar con Diego Detona, quien había formado parte de La sombra del gallo (2020), su anterior largometraje.

En este caso, las primeras tomas de una entrevista nos acercan al registro documental pero sólo para presentarnos a este personaje que es Diego, el profesor que, al frente de su banda de rock, es también Elda. Y aquí es inevitable la referencia a Hedwig and the angry inch (2001), aquella ópera drag y punk, pero resignificada con otras formas identitarias: a diferencia de Hedwig, Diego/Elda esquiva cualquier intento de binarización.

Acompañamos a la protagonista en su día a día de ensayos, presentaciones, fiestas, charlas, chats y relatos de sus problemas sexo afectivos, con pantalones y remeras y montada que lo mismo da. Lo que se mantiene constante es la red amorosa de amigues con quienes comparte su vida —¿y quién dijo que teníamos que jerarquizar los vínculos de pareja por sobre los de amistad?—.

El paisaje concordiense también marca una diferencia respecto de Hedwig porque aquí no hay una necesidad de escapar. Concordia forma parte de la identidad de Diego y Elda, que pudo irse a Londres tras un amor pero cuando eso no funcionó, el regreso no constituyó una derrota sino un volver al lugar seguro. Porque allí está también el santuario de La Muda, una santita trans asesinada que es milagrera para la comunidad queer.

El peregrinaje se tiñe de road movie pero siempre con una identidad particular. La ruta son las vías del tren al atardecer —que reversionan Stand by me (1986)—, los senderos de vegetación exuberante, el río, los carpinchos y la figura de poder felina. “El camino del héroe” es modesto: fortalecer aquello que ya sabía y que no necesita cambiar. Les amigues (Lautaro Osorio, Juan Cruz Federik, Matías Sorokin, Santiago Butto y Alan Anderson) son parte de nuestra identidad, como muestra el manto en el afiche de Elda y los monstruos.

Una peli tierna, chiquita, con una banda de sonido preciosa (que se puede escuchar en: https://open.spotify.com/intl-es/album/3eIFA5zhaCu0ZySOTy4js3) para querernos y reflexionar sobre la identidad.

 

8/10

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *