Si son de leer mis reseñas, saben que no soy de ver trailers, y que prefiero sorprenderme en el cine. Es así como fui a ver Novocaine: sin dolor, con la única certeza que la protagonizaba Jack “Hughie” Quaid y que iba de un tipo que no sentía dolor. Así que, sin más preámbulos, les voy a contar si tuve una sorpresa en el buen o mal sentido.
La historia se centra en Nathan Caine, un sub gerente de un banco bastante tímido, que sufre una particular condición: no siente el dolor. Luego de conversar, concretar una sita y bueno, ya saben, Nathan queda enamoradísimo de su compañera de trabajo. Pero todo se va al garete cuando al otro día, unos ladrones atracan el banco y secuestran a la chica. Pero Nathan no se va a quedar de brazos cruzados.

Claramente estamos ante una comedia de acción, en la que tenemos que renunciar a cualquier sentido de lógica que tengamos, para poder disfrutar de las escenas exageradamente violentas que presenta Novocaine: sin dolor. Quebraduras (algunas expuestas), quemaduras, laceraciones, tiros, cuchilladas, atropellos y demás bestialidades van a ser moneda corriente en las casi dos horas que dura esta locura.
Si son de estómago sensible, no sé qué tanto les convenga ir a ver Novocaine: sin dolor, por lo ya mencionado. Pero si eso les da igual, se van a encontrar con una buena comedia negra de acción, protagonizada por un sólido Jack Quaid, que como lo viene demostrando en The Boys, son estos papeles, los de “tipo normal tirando a perdedor” los que mejor le quedan.
Pero creo que ahí podría terminar lo bueno de Novocaine: sin dolor. El resto de los personajes tienen la personalidad y el desarrollo de un renglón de duración. Pongamos de ejemplo al villano interpretado por Ray Nicholson (si, es el hijo de Jack): malo malísimo que solo pone cara de loco malo. Y ni hablemos de la pareja de policías que sigue el caso del robo al banco, en teoría, alivios cómicos en una película donde ya la situación de por sí, es chistosa.
Aparte que el final se siente en extremo alargado; tomemos de ejemplo la pelea con el personaje de Ray Nicholson, a quien elevan casi como si fuera un jefe final de un videojuego, y que tiene varias fases dentro del mismo combate. Esto hace que el desenlace se dilate de forma innecesaria, y eso que la película no llega a las dos horas. La necesidad de estirar las cosas…
Pero como digo, Novocaine: sin dolor no es mala, y se deja querer. La clave es no exigirle demasiado, a algo que claramente está hecho para pasar el rato y olvidársela a las pocas semanas.
6.5/10