Del creador de Winnie The Pooh, Miel y Sangre, llega a las salas del país Peter Pan: Pesadilla en Nunca Jamás. Dirigida por Scott Chambers, protagonizada por Martin Portlock, Megan Placito, Peter DeSouza, Charity Kase, entre otros.
En esta versión trastocada, Wendy intenta rescatar a su hermano Michael, secuestrado por Peter Pan. Por el camino conocerá a otros personajes de la historia original e intentará lograr que le tengan piedad a ambos.
En primer lugar, me parece importante aclarar que me gusta mucho el cine clase B y de bajo presupuesto. Pienso que es una de las grandes características que tenían las películas anteriores de Chambers. En esta oportunidad se abandona la lógica trash, perdiendo el encanto anterior.
La historia no está mal, pero también se queda corta. Se sobreentiende la génesis de Peter Pan y su obsesión con que los niños no crezcan, pero hasta ahí llega el paralelo con la trama original.
Por otro lado, cuenta con algunos buenos momentos humorísticos y con reemplazos. Por ejemplo, el traslado a la vida real del “polvo de hadas”.
Otra de las falencias que encuentro, es que se ocupa demasiado tiempo en contar tangentes del hilo principal y que tampoco son tan interesantes. Cosas como que Wendy no quiere ir a la universidad, los problemas con su novio que aparece y desaparece. No se entiende bien por qué está toda esa información, quizás está pensada para cerrarse en una secuela.
En conclusión, Peter Pan: Pesadilla en Nunca Jamás me desilusionó bastante. Puede que los amantes del universo quieran verla igual, pensando en el próximo film de Chambers y su multiverso de monstruos.
5.5/10