Luego del desastroso debut de Venom en Spider-Man 3 de Sam Raimi, tuvimos que esperar bastante para volver a ver al personaje en la pantalla grande. Y después de dos entregas que fueron igual o peores que esa primera aparición, llega el final de la trilogía, Venom: el último baile. Veamos qué tal salió la última encarnación de Tom Hardy como el famoso simbionte.
En esta tercera entrega, se nos cuenta que los simbiontes decidieron revelarse a Knull, su creador, y apresarlo en un lejano planeta. Pero tras encontrar una forma de liberarse, este poderoso soberano decide enviar a otras criaturas al multiverso, para que encuentren el códex, la única forma de poder escaparse.

¿Por dónde debo comenzar a la hora de analizar este desastre? Porque la verdad, si pensaban que Madame Web era mala, o que Guasón 2 los decepciono, lo que hace Venom: el ultimo baile debería estar penado con prisión perpetua para la directora y guionista Kelly Marcel (que tiene joyas como Venom y Venom: Carnage liberado en su filmografía como guionista).
Apartado que toquemos, apartado que será destrozado. Empezando por las actuaciones. Y es que una cosa es desperdiciar actores como Rhys Ifans, y otra cosa es que los propios intérpretes no se tomen la película en serio, trabajando con una dejadez tal que se transmite a través de la pantalla, y nos hace pensar lo que debe haber sido ese set de filmación, con cada uno de ellos en piloto automático. Y esto aplica a todos, incluido Tom Hardy que hace rato viene más interesado en practicar artes marciales que en entregar una actuación o un personaje destacable. Solo dos minutos de Stephen Graham es demasiado poco para una película que dura casi dos horas.
Pero lo peor de Venom: el último baile sin dudas es su guión. No solo porque la mayor parte del tiempo, pareciera que estamos viendo escenas inconexas que no tienen nada que ver con lo que pasaba hace diez minutos. Sino que el ritmo está pésimamente llevado, y salvo los últimos diez minutos que si lograron transmitirle algo al espectador. Va, si, sentimos bastante vergüenza ajena en un momento donde se hace referencia al título de la película. Pero todo este caos, al menos bajo mi punto de vista, creo que también se da porque se nota que el corte final que vimos en el cine, pasó por demasiadas manos. Nada nuevo en la industria, que le ofrecen al espectador un monstruo de Frankenstein en lo referente al metraje final.
Y poco más que agregar sobre Venom: el último baile. La verdad tenía pocas expectativas antes de verla, y aun así salí con los ánimos por el piso. Recomendable solo si son demasiado fans del personaje, que sigue sin tener suerte en la pantalla grande.
3/10