Dentro de las tramas sobre “asesinatos en la familia”, hay una que parece repetirse hasta la saciedad, y es que la familia protagonista, sea un nido de víboras, una más venenosa que la otra, y por lo general, todos forrados en plata, pero siendo una caca de personas. Bueno, ahora tenemos la millonésima serie sobre lo mismo, llamada La pareja perfecta, de Netflix.
Todo sucede en Nantucket, donde uno de los hijos de la familia Winburry se va a casar con una chica que a los ojos de todos “no está a su altura”. En la fiesta previa al matrimonio, una de las damas de honor aparece asesinada flotando en la costa. La investigación policial va a empezar a desenredar una maraña de traiciones, trapos sucios e infidelidades que involucran absolutamente a todos.

Si, la trama no es digna de un premio a la originalidad, y podemos decir que, por año, tenemos al menos cinco series o películas que tratan sobre eso, siempre con un elenco con varias caras conocidas, y por lo general, con una relación medio pavota que pone a prueba la paciencia del espectador tras haberse visto x horas o determinada cantidad de capítulos.
Algunos me dirán que entraron a La pareja perfecta por el elenco, y les puedo decir que yo también lo hice. Solo basta ver que comparten pantalla Nicole Kidman, Dakota Fanning y Liev Schreiber. Y también les puedo decir que ninguno de ellos destaca en lo más mínimo, con personajes que podría haber interpretado cualquier otro actor. Quizás, y siendo buenos, podríamos destacar a Eva Hewson, pero más que nada por ser la protagonista. Demasiado poco viendo el nivel de otros proyectos.
Esta vez, y por extraño que parezca, la serie no se alarga diez capítulos, y así y todo se siente larga. Quizás sea porque no todos los personajes son interesantes (de hecho, no lo son), o porque la resolución es medio estúpida. Pero creo que es porque como dije, esta historia ya la vimos en otras series y películas cientos de veces.
Y poco más voy a decir sobre La pareja perfecta, porque la verdad tampoco vale la pena dedicarle tanto tiempo. Y no solo por lo quemada que está la historia (que viene de un libro, que no pienso leer), sino porque aparte, los actores tampoco le pusieron demasiadas ganas. En fin, Netflix tiene cosas mejores en su catálogo, y si tienen otras plataformas, mejor aún, ni se gasten con esto.
5/10