“El señor de las ballenas” es la nueva película de Alex Tossenberg, quien vuelve a las costas de Chubut luego de su ópera prima “Gigantes de Valdés”. Y tiene un elenco encabezado por Osvaldo Laport, acompañado de Malena Solda, Carlos Kaspar y Viviana Sáez, entre otros.
La historia se centra en Diana (Solda), una periodista gráfica que llega a la Península de Valdés para registrar el avistaje de ballenas francas. Y queda atrapada en el medio de una vieja rivalidad entre Carlos (Kaspar), un poderoso empresario que busca promocionarse con las publicaciones, y Popei (Laport), un antiguo ballenero caído en desgracia que le ofrece escribir un libro.

En primer lugar es necesario destacar que su director sabe sacar provecho al impresionante paisaje marítimo patagónico. Con diferentes planos descriptivos de sus playas desérticas y las diferentes ballenas, que son vistos desde el punto de vista de esta fotógrafa, que pasa a ser el de los espectadores, cuya profesión la convierte en la excusa perfecta para justificarlos.
Pero el principal problema de esta película son las actuaciones, especialmente de Osvaldo Laport, que compone una vez más a un personaje marginal, pero esta vez alejado del carisma que supo imprimirle en la televisión al boxeador Guido Guevara. Porque no se le dan al espectador la cantidad de indicios necesarios para entender qué fue lo que lo convirtió en un paria. Lo que hace que no se genere la tensión necesaria que haga funcionar los diferentes giros de la trama.
En conclusión, “El señor de las ballenas” es una película que no funciona, a pesar de sus innegables buenas intenciones de transmitir un mensaje ecológico. Porque las actuaciones de los personajes no resultan convincentes, y no se genera la tensión necesaria para mantener enganchado al espectador. Por eso uno se termina quedando únicamente con la belleza de las imágenes del imponente paisaje patagónico.
5/10