REVIEW: SOY TU KARMA

Soy tu Karma es una de esas películas que hace que el espectador sospeche de la calidad artística que posee. Opera prima del director WHO ( sí, es uno de esos extraños apodos que se apoderan del nombre al mejor estilo Meatloaf ) el film es un viaje absurdo de la proyección de una vida.

Protagonizada por Willy Toledo, Florencia Peña, Ana María Orozco, Boy Olmi y Liz Solari, Soy tu Karma  ahonda sobre la reencarnación. Confusa de principio a fin, la película cuenta como Darío (Willy Toledo) en la mañana del anuncio de su compromiso, empieza a recibir visitas de personajes extraños que tratan de ayudarlo para corregir los “errores” en su vida. Estos personajes son excéntricos, están sumergidos en estereotipos y WHO (guionista junto a Gustavo Cornillón) recurren al cliché absoluto; tenemos a la monja sexy (Liz Solari), el pirómano idiota (Ariel Nuñez), una accidentada vecina chismosa (Luisa Kuliok), el clásico suegro obsesionado con una colección de pavadas (Boy Olmi)… todo está absolutamente sacado del manual, pero ese manual es una verdadera pifiada. Los personajes que se van presentando a pesar de ser absolutamente diferentes tienen un mismo punto en común: son aburridos.

WHO se tomó la completa libertad de juntar actores de renombre para interpretar a individuos que son obsoletos en todo lo que hacen, por ejemplo el caso de Liz Solari: la hermosa actriz hace un papel que requiere trasmitir sensualidad en todo momento pero su actuación resulta demasiado forzada en el ojo de la cámara y hablamos de Liz Solari… en contraparte Ana María Orozco, se muestra todo el tiempo preocupada y de alguna forma, sin esfuerzo, la actriz colombiana es muchísimo más sensual que la modelo mencionada anteriormente. Y esto no es un caso aislado, sino que se da con cada personaje en pantalla. Soy tu Karma combina una horrenda selección de elenco – Willy Toledo es un pésimo protagonista –  con un guión lleno de incoherencias y situaciones que están de más, las cuales no aportan un significado relevante en la trama – el quiebre de la cuarta pared es extremadamente irritante -.

Para colmo Soy tu Karma parece un primer corte de película. Efectos especiales innecesarios, música fuera de sincronización que saca al espectador del momento, la horrible creación de comedia (muchas situaciones que debieran ser sorpresa, se ven anticipadas al espectador) son la punta del iceberg de este desastroso film. La impresión que da el proyecto de WHO es de un producto resuelto de manera rápida y descuidada, es una pena.

 

REVIEW: Desaparecido

Desaparecido

Desaparecido es Halle Berry o Halle Berry es Desaparecido. En su vuelta al thriller, la perfomance de la veterana actriz es lo más destacable.

Berry encarna a una madre que trabaja en un restaurant. Tras la finalización de su turno decide llevar a su pequeño al parque de diversiones. En el parque, es donde recibe una llamada del abogado de su ex esposo reclamando la tenencia de su hijo. Que quede claro Desaparecido es Halle Berry contra el mundo.En ese instante de descuido su hijo es secuestrado por una pareja de pueblerinos. El clásico redneck del cine norteamericano.

Desaparecido

En adelante se efectúa la persecución de la madre en una minivan persiguiendo el Ford Mustang de los villanos. El papel de madre imparable que no se detendrá ante nada le sienta muy bien a la actriz. La actuación a puro nervio de Berry está en la línea de The call (2013) y Perfect Stranger (2007).

Es un film genérico, la historia y el guión no demuestran una gran complejidad. Sus 85 minutos se hacen llevaderos para un espectador entregado y sin pretensiones.

REVIEW: Asphalte

Asphalte

Asphalte es un curioso film francés. Su juego de roles entre el drama, el surrealismo, la comedia y la melancolía lo hacen una propuesta interesante.Está basada en los cuentos del mismo director Samuel Benchetrit “Las crónicas del asfalto”. Intrepretada por Isabelle Huppert, Michael Pitt y Valeria Bruni Tedeschi, entre los nombres más rutilantes.

La historia transcurre en un edificio donde la incomunicación entre sus vecinos es moneda corriente. Los personajes son pintorescos: un señor que no quiere pagar por un nuevo ascensor porque vive en el piso 1, a causa de una mala pasada termina en silla de ruedas, tendrá que usarlo a escondidas de los demás vecinos y se siente atraído por una enfermera que fuma sola por las noches. Una actriz en el ocaso de su carrera que entabla relación con un chico que anda en bicicleta. Y un astronauta de la NASA que cae del cielo en una cápsula sobre la azotea del edificio, es refugiado por una amable señora argelina. Son 3 historias corales.

Asphalt

Asphalte tiene personalidad, con bríos de misterio y situaciones varias hace cómplice al espectador. Las situaciones son estratégicamente menores y desde su austeridad va construyendo empatía con sus personajes. Inverosimilitud disfrazada de menor importancia. Asphalte es cine bienintencionado que habla de la soledad y la alienación y que no pretende mucho. Sus relatos pequeños e inconexos no apuntan a quedar en la historia. Y sin embargo, una vez finalizada la película deja mucho más de lo que se podría vislumbrar de un film en apariencia menor, triste y de personajes que viven en un sucio edificio sin mucho lustre.

REVIEW: Personas que no son yo

A un año de su estreno en el Festival de Cine de Locarno, Suiza, la ópera prima israelí de la directora y actriz Hadas Ben Aroya sigue en cartelera. El largometraje ganador del Astor de Oro a Mejor Película en la 31ª edición del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata es una historia lineal, sin mayores pretensiones que acercar al espectador vida de una joven de 25 años, Joy, oriunda de Israel que sufre un desamor. La trama es espejo de la psiquis de una generación narcisista donde prima la soltería, el sexo, las drogas y el rock & roll en detrimento al compromiso sentimental y la plena entrega hacia el amor. Joy transita un intento de superación personal para dejar atrás el pasado y superar la separación de su ex con quien convivía y pone en tela de juicio la moral. Se enfatiza el lapso de soltería y frenesí hasta el hartazgo y, como consecuencia –cual garrapata-, intenta una y otra vez ligarse a su ex porque entiende que no puede estar sola. De este modo, a buena hora, se propone en 80 minutos una reflexión y enseñanza de vida al público frente a los mitos del amor y fetiches sexuales.

El guión es arbitrario y monótono. Posiciona a la mujer en un rol que es la antítesis de la imagen moderna e independiente por la que lucha América Latina. Sin embargo, el mensaje es potente: la liga a un pasado nefasto e involución personal que denota la subjetividad alarmante de Hadas Ben Aroya frente a su actual contexto. Resulta interesante que la directora, ganadora de Mejor Cortometraje en el Shanghai Film Festival con su primer trabajo, Sex Doll (2013), incursione en el rol protagónico y sea vocera de sus emociones.

Personas que no son yo

Los diálogos entre los personajes ponderan para enfatizar que el hombre no está a la altura intelectual ni sexual de la mujer. En efecto, su compañero de elenco Yonatan Bar-Or a quien intenta seducir a toda costa mientras descubre la frivolidad del hombre ante el amor deja al desnudo tabúes pocos convincentes para la época vigente. La fantasía de encontrar el equilibrio adolescente rememora la comedia romántica de Gary Winik: Si tuviera 30 (13 going on 30, 2004) protagonizada por Jennifer Garner, Mark Ruffalo y Judy Greer, que a su vez se inspiró en Big (Quisiera ser grande, 1998) de Penny Marshall protagonizada por Tom Hanks. No obstante, encuentra vuelo propio cuando Joy elige un mal camino y queda envuelta en un universo utópico del cual intenta salir con éxito… ¿Logrará superar esta sensación?

Personas que no soy yo (People That Are Not Me, 2016) propone una revisión ética como motor del accionar humano. Es espejo de una sociedad plagada de complejidades y situaciones no resueltas donde la puesta en escena eficiente es el contrapunto de las situaciones tragicómicas adolescentes y gags que forman el arco actoral. Aquí, al igual que la vida misma, la banda sonora a cargo de Yuval Shenhar y la excelente fotografía de Meidan Arama dan ritmo al metraje y elenco que intenta incesantemente nadar en un mar de inseguridades y salir a flote.

Review: Victoria y Abdul

Hay dos cosas buenas que mantienen la atención en esta nueva película del director Stephen Frears (responsable de Alta fidelidad, Philomena, entre otras). Las dos son establecidas en el prólogo y continúan durante el resto de la historia.

En aquel comienzo se establece cómo va a ser la relación entre los dos personajes principales. No importa cuán bien se lleven los protagonistas, ni cuánto se respeten, o se quieran y se entiendan, la reina siempre va a ser más importante que un indio/musulmán, algo que se confirma en los títulos donde aparece el nombre en árabe del protagonista masculino y luego en ingles el de ella, razón por la que esta película funciona.

Judi Dench es una gran actriz con una larga y exitosa trayectoria con títulos como Chocolat (2000), Shakespeare in love (1999), y las últimas películas de la saga de James Bond. Ella logra transmitir todas las emociones de su personaje y es quien opaca a los demás actores que cumplen convincentemente su función dentro de esta historia. Eso mismo parece entender su director, que en más de una ocasión, confía lo suficiente en ella como para dejar que sostenga el plano por si sola.

Victoria y Abdul

Lo interesante del personaje de Ali Fazal como Abdul es que a simple vista es un personaje mucho más superficial que el de Judi Dench pero el guion, a cargo de Lee Hall, se encarga de darle una personalidad ambigua, ¿todo lo que hace es por cariño a ella o tiene una agenda secreta?

El resto de la película es una comedia simpática/boba con chistes que el director tiene que explicar y cuyos dardos van más hacia la cultura árabe/india que a la británica. Resulta llamativo que dentro de este contexto haya una escena en que uno de los personajes musulmanes tenga un diálogo en que profetice el odio de de este pais a Inglaterra.

Stephen Frears utiliza esta película simpática para hablar de muchas cosas que ocurren hoy en día en el mundo y en relación con estos dos países, porque entiende que el cine de entretenimiento es campo para insertar ideas sobre la sociedad y los problemas que acarrean y se callan.

REVIEW: The Square

Ruben Östlund retrató la problemática del bullying en los niños en Play (2011), con un realismo social que desnudaba las falencias del sistema en Suecia. Hasta el momento en que pude ver The Square, Play era lo más destacado en su filmografía. No habría que ignorar su laureada Force Majeure (2014), pero es que aún cuesta creer que su película menos arriesgada sea la más reconocida.

Ahora no hay chicos peleando en las calles o una pareja en conflicto. The Square es protagonizada por Christian (un notable Claes Bang), un curador de un museo de arte contemporáneo que expone obras destinadas a fomentar valores humanos como la solidaridad y la empatía. The Square (la obra del museo que le da el título a la película) quiere mostrarnos que la bondad humana todavía existe, y está representada por un perímetro cuadrado luminoso de 4×4, ahí dentro todos están a salvo del mundo exterior. Como si de una burbuja protectora se tratase, The Square es el futuro perfecto.

The Square

En paralelo, en un intento por ganar mayor notoriedad para el museo, unos jóvenes pasantes logran viralizar lo controversial en YouTube. Un video que por violento y gráfico va en contra del ideal del museo. Surge el conflicto.

Östlund narra los hechos con la corrección técnica sueca que lo representa: planos milimétricamente estudiados, un guión férreo y el infaltable estilo nórdico. Hay escenas muy logradas sobre la marcha y funciona como una radiografía del comportamiento humano. Es una sátira que bastardea la corrección política, muchas veces de manera shockeante (memorable la escena del poster).

No es para el público masivo, recomendable para quien quiera ver una historia bien contada y lejos de la risa fácil.

REVIEW: Suburbicon: bienvenidos al paraíso

Suburbicon: bienvenidos al paraíso

Suburbicon es una ciudad de ensueño de los inicios de la década del 60. De a poco fue creciendo tanto en habitantes, como en cultura propia, brindando a sus ciudadanos todos los servicios, y la tranquilidad de vivir en un lugar donde nada malo podría pasar. Pero al mismo tiempo que una familia de raza negra se muda al barrio, un par de asaltantes irrumpen en la casa de los Lodge, matando a la madre de la familia. Nada volverá a ser igual en Suburbicon.

Estamos ante una nueva película dirigida por George Clooney, tras la fallida Operación Monumento. Aunque en realidad, Suburbicon: bienvenidos al paraíso pareciera un film made in los hermanos Coen, ya que fueron ellos quienes escribieron (en parte) el guión; y el resultado final es una cinta que tiene todo el estilo de Ethan y Joel Coen.

Heredera de los policiales con humor negro con el sello de los Coen, Suburbicon: bienvenidos al paraíso sigue al pie de la letra lo visto en anteriores films de estos hermanos. Gente normal, un crimen, todo que se va complicando más y más mientras el nivel de locura y estupidez de los personajes va en aumento hasta que explota todo. Y en el medio de esto nos preguntamos ¿George Clooney aporta algo? Poco, pero lo hace.

Suburbicon: bienvenidos al paraíso

Las películas dirigidas por Clooney mostraban bastante carga política hasta la fecha; y en ésta ocasión, se nota en menor medida su presencia en el guión (junto con Grant Heslov completan el cuarteto de guionistas). No es gratuito el hecho de que todo se inicie al mismo tiempo que una familia de color se mude al lugar, y sean usados como chivos expiatorios. Solo hay que saber leer la película y el subtexto que nos presenta.

Por el lado de la actuación, Matt Damon le pone la cara al Georgle Clooney perdedor y patético que vemos en el cine de los Coen. Suena complicado pero es así, Damon sabe imprimir un aire a fracaso a su personaje, que sentimos lastima por él de forma inmediata. Es una pena que a Julianne Moore no le dieran mucha cuerda para lucirse, lo mismo que a Oscar Isaac. Y, si bien, sus participaciones son breves, se siente en falta que les dieran más tiempo en pantalla.

Suburbicon: bienvenidos al paraíso

Pero quíen de verdad tenemos que hablar es del pequeño Noah Jupe. Aunque parezca extraño, el niño es el verdadero motor de la película; siendo el protagonista y estando en pantalla gran parte del film. Y la verdad que no sólo queda bien parado frente a sus compañeros adultos de elenco; sino que nunca se vuelve insoportable, como tristemente pasa con varios chicos en el cine o la televisión.

Suburbicon: bienvenidos al paraíso es una divertida película que tiene el sello marcado a fuego de sus guionistas. Con varias escenas bien “WTF” y unas actuaciones solidas, sin proponérselo, George Clooney dio uno de los films más sólidos de este tramo final del año.

REVIEW: La Liga de la Justicia

La Liga de la Justicia

El mundo sigue sin recuperarse tras la muerte de Superman. Y eso no es todo, Batman sospecha de una posible invasión extraterrestre, que está relacionada con la aparición de tres poderosas cajas. Así es como Bruce Wayne empieza a reclutar gente con habilidades únicas, para formar un súper grupo que le haga frente a la oleada de alienígenas hostiles; pero necesitarán también contar con la ayuda de alguien que ya no está entre nosotros, el mismísimo Hombre de Acero.

Y finalmente llegó el día tan esperado, donde por fin podemos ver a los superhéroes más conocidos de DC juntarse en la misma película, luego de años de especulaciones y algunas malas decisiones. Pero como el hype era tanto, la gran pregunta que se va a hacer la mayoría es ¿La Liga de la Justicia es una buena película o el DCEU no tiene salvación?

La película es buena, eso hay que aclararlo de entrada. Pero no podemos ser fanboys o necios y negar cosas evidentes que se ven mientras observamos cómo se forma uno de los grupos súper heroicos más conocidos de la historia. Y uno de los mayores motivos para que esto suceda es responsabilidad de los productores y su falta de organización.

Inicialmente se había comentado que la cinta duraría casi tres horas, pero el corte final de Justice League es de dos horas exactas, haciendo que se noten los recortes y provocando en muchos momentos que la trama avance porque sí, a las apuradas, sin un desarrollo coherente o donde veamos que se desenvuelven como un verdadero equipo y no sólo tengamos en frente un grupo de superhéroes peleando cada uno por su cuenta pero en el mismo sitio.

La Liga de la Justicia

Esto se maquilla un poco debido a la enorme química que se observa entre los actores, donde todos por suerte salen bien parados en sus roles. Quizás se echen de menos más minutos de este imponente Aquaman en pantalla, o que algunos gags a cargo de Flash no sean tan pavotes (otros son brillantes). Eso sí, la tan temida presencia de Cyborg jamás termina afectando y nunca se siente molesto.

Lo que sí debemos destacar y para mal, son los pobres efectos especiales. El film está sobrecargado de ellos, y más de una vez molestan y sacan al espectador de la película al notarse no del todo logrados. Y eso se hace más evidente aún con el villano del film, Steppenwolf. Tanto por su pobre acabado de CGI como por la falta de personalidad, podemos decir que estamos por lejos ante lo peor de La Liga de la Justicia.

Los fans más acérrimos del comic seguramente saldrán saltando de alegría con algunas de las referencias al universo en papel del DCU, pero siendo un poco objetivos tenemos que decir que no estamos ante una película perfecta. Cumple con su cometido de entretener y de establecer de una vez por todas las bases del DCEU, pero algunas decisiones tomadas en producción, como un pobre trabajo en el CGI, le restan puntos.

La Liga de la Justicia

El debate está abierto y seguramente estemos ante una de las cintas más polémicas del año.

REVIEW: Blade Runner 2049

Blade Runner 2049

Año 2049. El empresario Wallace logró salvar al mundo de la hambruna y el colapso económico, y en el camino creó una nueva generación de replicantes más dóciles. Pero aún existen antiguos Nexus que pueden revelarse, y es por ésto que siguen existiendo los Blade Runner para cazarlos.

Luego de un tiempo de espera con respecto a otros países, nos llega uno de los films más esperados del año, Blade Runner 2049, con una ola de críticas positivas que la ponían a priori como una de las mejores películas de la década. La duda es entonces, si este film es para tanto o no.

Blade Runner 2049

Podemos decir que en algunos apartados lo es. La dirección de Dennis Villeneuve es asombrosa, y por varios tramos logra superar a lo realizado por Ridley Scott en la película original. El uso de las luces y la estética implementada, nos muestra un mundo mucho más decadente que el visto en 1982. Sin dudas, después de Blade Runner 2049, Villeneuve debería ser considerado uno de los mejores directores de la década.

El otro apartado que hace tan superior a esta cinta, son las actuaciones. En esta ocasión tenemos varios personajes, bastantes. Pero como la película dura más de dos horas y media, hay el suficiente tiempo para desarrollar estos roles; y para que sus actores se luzcan. Desde Ryan Gosling como el protagonista, hasta los personajes más secundarios, todos tienen su momento para lucirse; mostrando que Villeneuve no solo es un gran director, sino también un enorme director de actores, algo que ya había mostrado en sus anteriores trabajos.

Blade Runner 2049

Pero como dijimos, las dos horas cuarenta y cuatro minutos que dura Blade Runner 2049 se sienten. Y no solo eso, algunos tramos podrían sacarse para reducir metraje, y el film seguiría funcionando igual; haciendo que no estemos ante esa película tan perfecta que se nos dijo.

De todas formas Blade Runner 2049 es una enorme cinta, quizás una de las mejores del año; pero por sobre todo, estamos al fin ante una de esas secuelas tardías, que si aportan al universo creado originalmente, y que está a la altura del mito. Para ver si o si en los cines.

 

REVIEW: Duro de cuidar

Duro de cuidar

Michael Bryce es un guardaespaldas de elite, que se dedica a cuidar a gente que corre peligro de ser asesinada. Luego de que un trabajo terminara de la peor forma, el estatus y la fama de Bryce decayó bastante; pero su ex pareja le pide ayuda para que proteja a un asesino que puede condenar a la prisión a un ex presidente totalitarista de Bielorrusia. Bryce y el sicario Kincaid deberán dejar de lado sus diferencias ideológicas y colaborar para salir vivos y llegar al juicio a tiempo.

Mucho se habló de Duro de Cuidar (The Hitman´s Bodyguard en su nombre original) ya que desde que comenzó su campaña publicitaria, la gran mayoría se sorprendió al ver una cinta de acción que intentaba parodiar a El Guardaespaldas, pero con Samuel L. Jackson siendo una maquina de decir insultos y Ryan Reynolds en el rol que mas cómodo le sienta.

Duro de cuidar

Bueno, por desgracia al que vaya esperando ver una gran buddy movie y pasársela en grande con muchos tiros y acción, y una cinta que no se tome en serio a sí misma; lamentamos decirles que este no es el caso, ya que el guionista Tom O´Connor nunca encontró el tono que le quería dar a su relato, oscilando entre una película seria y una cinta de acción sin prejuicios.

Un claro ejemplo de esto es Gary Oldman, quien compone a uno de sus clásicos villanos serios y manipuladores; pero que parece sacado de otra película en comparación a los protagonistas. Peor aún es cuando con ellos interactúa un máximo de cinco minutos…

El resto del elenco, como se preveía, cumple sin más, tanto Jackson como Reynolds hacen los roles a los que nos tienen acostumbrados, y es gracias a la química que nace entre ellos que Duro de Cuidar se logra sostener como una buddy movie.

En cuanto a la acción, se nos prometía mucha y muy buena; pero la duración de Duro de Cuidar se extiende más de la cuenta, haciendo que tanta adrenalina se diluya y que cuando terminemos de ver la película, solo recordemos una sola secuencia (eso sí, es muy buena y vale la pena volver a verla).

Duro de cuidar

Recopilando, Duro de Cuidar parecía ser un entretenimiento de esos que por ser tan honestos, terminaba haciéndose un hueco en el corazón y la memoria del espectador, pero la falta de coherencia con el tono que se le aplica a la historia, termina por lograr que estemos ante un film irregular, que se desdibuja, y que no sabe que quiere contar; y que solo se sostiene por la dupla protagónica.

Lo peor de todo es que si vieron los trailers y el poster, la decepción va a ser aún mayor porque esas referencias que esperábamos, brillan por su ausencia.