Protagonizada por Guillermo Francella y Dani Rovira, estrena Playa de Lobos. Producción española, dirigida por Javier Veiga.
Manu (Rovira) trabaja en un local en la playa, donde conoce a Klaus (Francella). En un comienzo, el turista parece solo querer incordiarlo, lo que aumentará la presión entre ellos hasta revelar un gran secreto.

En primer lugar, el film explota las gracias de ambos protagonistas. Rovira se luce en donde hace pie; sus orígenes en el stand-up y la temática “simplona” de su humor despiertan risas en la sala. Su contraparte también se destaca en lo que su rol le exige, un personaje basado en la clásica gastada argentina. Termina funcionando como un buen dúo, que equilibra el humor de la película.
Pero, por el otro lado, el guion lanza máximas sin ninguna razón en concreto. Más allá de la parte ideológica, nos encontramos con un personaje como Klaus que no para de hacer las mismas observaciones estereotípicas que vemos en el cine hace años.
Pasando a la parte estética, se aprecian grandes locaciones y despilfarro constante en planos de poco más de unos segundos de duración. No está bien ni mal, solo llamó mi atención.
Por último, el plot twist funciona. Resulta interesante entender qué ocurre en la dinámica entre ambos, quizás sobreextendida en minutos. Si tuviera que basarme en el termómetro de la sala donde la vi, diría que va a ser un éxito; pero no confío demasiado en la veracidad de los aplausos finales.
En conclusión, si vienen disfrutando de los últimos estrenos de Guillermo, tanto en plataformas como en el cine, Playa de Lobos es el plan ideal para ustedes.
5/10