Desde Francia llega a nuestros cines Un buen padre, una película dirigida por Ronan Tronchot, cuyo elenco incluye a Grégory Gadebois, Géraldine Nakache, Lyes Salem, Anton Alluin, Jacques Boudet, Noam Morgensztern, Françoise Lebrun, Sarah Pachoud, Daniel Tarrare y Christophe Tek. Un buen padre cuenta la historia de Simon, un sacerdote dedicado plenamente a su parroquia en un pequeño pueblo francés. Durante una misa aparece Louise una muchacha a quien no había visto desde hace años. Ella le presenta a Aloé, su hijo de 11 años, de quien Simón es el padre. Esta noticia revolucionará su vida cotidiana: ¿podrá ser un buen cura para sus fieles y un buen padre para su hijo? Simon intentará convencer a las máximas autoridades de la Iglesia de que su vocación es compatible con el amor paternal.
Un buen padre es un buen drama que plantea las moralidades religiosas del catolicismo en tanto institución y su quehacer con sus fieles y sus sacerdotes. En este sentido nos gusta el doble juego del titulo de la película, la palabra “padre” funciona semánticamente tanto desde el punto de vista biológico como del religioso. Y este es el planteo principal de la obra, el balance entre la paternidad y el amor por la curia. Me gusta que Un buen padre muestre a la institución católica con sus altibajos, muchas veces vemos preocupaciones por el dinero que la iglesia obtiene de sus fieles y roza algunos escándalos conocidos, pero siempre el conflicto principal es el de la paternidad.
Si bien el trabajo de cámara y dirección es sobrio, la película mantiene un estilo clásico, destaca más en las actuaciones en su guion sólido. Hay que decirlo, Un buen padre es una historia bien contada con sus buenos momentos de humor y de drama con foco en la cotidianeidad de sus personajes.
Un buen padre es una buena propuesta para ir al cine si lo que te gustan son los dramas. Plantea un tema interesante y tiene un buen desarrollo.
7.5/10