Cargando...
Hechos realesReviews

Review: La Viuda de Clicquot

La Viuda de Clicquot se presenta en los portales como “una historia de empoderamiento y resiliencia”, dos palabras fuleras para describir una película. Lo ideal sería que se hable del guión, los planos, la fotografía, las actuaciones, etc. y que se haga hincapié en lo bien que está contada la historia gracias a esos elementos. En esta película eso falla un poco, porque si bien se narra una historia real, el tono es medio soso y romanticón.

Barbe-Nicole Ponsardin (Haley Bennett) enviuda a sus 27 años de su esposo François (Tom Sturridge) y queda a cargo de la hija de ambos y del viñedo y la empresa familiar. Obviamente tiene que enfrentarse al sentido común de la época que pensaba que una mujer no era apta para llevar las riendas de una empresa y tomar decisiones comerciales. En este sentido, la fuerza opositora de su suegro Philippe (Ben Miles) no se plantea con contundencia en el guión.

Por el contrario, la motivación de Barbe parece ser continuar con el sueño del marido, quien por los constantes flashbacks que vemos, parecía más un joven poeta que un empresario. Con esto voy a que seguramente el padre ya sabía con qué bueyes araba y le pone a la viuda algunos límites, pero tampoco se muestra como un villano fuerte —que sí lo vemos en el capataz del viñedo, Droite (Paul Rhys)—.

Lo mismo sucede con cuestiones importantes como las guerras y el código napoleónico que cambió las normas consuetudinarias en 1804: la guerra aparece como algo medio lejano y hay un proceso judicial al que no se le saca mucho jugo, sino que es más bien ilustrativo. Así, una historia que podría presentarse con muchísima más emoción con los recursos del cine, se contenta en la belleza de la fotografía, los paisajes y la reconstrucción de época.

Igualmente, pasan casi desapercibidas grandes contribuciones a la industria del champagne como el invento de la table de remuage (una técnica de removido que mejora la claridad y la calidad de la bebida) o la novedad de la personalización del packaging. Apenas se resaltan un poco más la invención del champagne rosé, el “vino de la cometa” y el hecho de que sus productos fueran vendidos entre las monarquías de la época.

En resumen, La Viuda de Clicquot es una película interesante como narración por arriba de la vida de una de las pioneras de la industria del champagne; utiliza un tono más romántico que épico, suavizando los conflictos y las resoluciones y dándole mucha importancia al duelo por el marido y al posible nuevo interés romántico. Todo esto no quita que la película dirigida por Thomas Napper sea agradable de ver y entretenida.

6/10

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *