Estrena esta semana en las salas del país: De noche con el diablo. Dirigida por Colin y Cameron Cairnes, protagonizada por David Dastmalchian.
La película transcurre durante la noche de Halloween en un estudio televisivo de un clásico talk show norteamericano. El host (Dastmalchian) Jack Delroy está obsesionado con que su programa triunfe, para ello llevará a un grupo de invitados que harán que sea inolvidable…

Uno de los puntos fuertes es la acumulación de tensión que se consigue hacia el final. Nuestro principal punto de vista es a través de las cámaras del estudio, hay muy pocos planos fingidos que se salgan de esa regla. Esto permite que estemos pendientes del aire constantemente, que sintamos la presión del protagonista por el vivo. No quiero explayarme más en esto porque creo que es uno de los grandes hallazgos técnicos, y sería mejor verlo que leerlo.
Otro punto a destacar es la actuación de Dastmalchian, que es uno de los que más sobresale del elenco. Su personaje no se desborda por la situación rápidamente, sino que de a poco se va desarmando su locura y su pretensión. Es un trabajo muy bien llevado a cabo porque los más acostumbrados al género nos imaginamos desde el inicio como va a terminar, pero aun así podemos sorprendernos por el final gracias a su performance.
Volviendo a la fotografía, el estilo que encuentran para retratar las transformaciones físicas es reminiscente a las películas de terror antiguas. No es tan común el fuera de campo o las apariciones detallistas, tiene más presencia la capacidad actoral para representar el miedo y la monstruosidad.
En el caso de la trama, no se trata de nada demasiado descabellado: es una premisa sencilla, con un giro argumental que se anticipa muy sutilmente al comienzo. Si bien se puede percibir esto como algo negativo, es todo lo contrario. La narración en una sola locación no permitiría contar mucho sobre el pasado sin que suene fuera de contexto. La estructura limita la historia y funciona perfectamente en ese sentido.
Una falencia, que aparece durante el conflicto, es la de quizás no tomarse el tiempo para mostrar más a los personajes que no están en escena. Al principio parece que va a ser la forma de construir el set de televisión, pero luego esa óptica cae.
En conclusión, De noche con el diablo es recomendable para los que guardan cariño por el género y busquen una propuesta de estilo único actualmente.
7/10