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Review: Gigi la ley

Junto a Ramona (España) y Un juego de ajedrez (Austria) se presentó en el Encuentro de Cine Europeo Gigi la ley (2022), un film italiano con tintes documentales, dirigida por Alessandro Comodin. Recuerden que pueden ir a ver esta compilación de películas, elegidas por cada embajada europea para representar a su país, hasta el 21 de octubre en las salas de Cinépolis, el Centro Cultural San Martín y el AFBA (Alianza Francesa de Buenos Aires).

Gigi es Pier Luigi Mecchia. En principio no sabemos mucho de él, ni siquiera su nombre completo. Lo que sí sabemos es que es policía, por el nombre de la película y por el afiche. El film comienza con una disputa entre vecinos, al parecer, Gigi tiene los árboles sin podar e invaden propiedades lindantes con la suya. El vecino lo acusa de no hacer nada, de procrastinar. Pues bien, esa es la temática de este “documental”, muy bien centrada por el director en la primera escena.

Lo que sigue son imágenes al borde de la sola contemplación, con interferencias de primeros planos que no relatan, ejemplifican, la vida en un pueblo del norte de Italia. Tampoco sabemos cuál es el pueblo, a menos que sepas de dialectos italianos y de esa manera llegues a la respuesta. Yo la sé porque mi abuelo es de un pueblo vecino, pero les dejo la incógnita para no romper la mística.

A modo de atar cabos, vamos llegando a la conclusión de que Gigi es un policía rural. Lo mostrado es que recorre su pueblo en un auto patrulla, a veces solo, a veces con compañeros. Si hay una segunda persona la cámara la retratará a modo confesión, sin embargo, no hay confesiones, es el devenir del día a día. Nos enteramos más tarde de las facetas de la personalidad de Gigi: un poco galán maduro, algo obsesivo   con algún sospechoso, amable casi siempre y educado en todo momento, aun cuando el entorno a veces no lo es.

Empiezo por lo que más me gustó. A Gigi lo vamos a ir conociendo como les conté, de a partecitas e indirectamente, pero siempre físicamente en pantalla. Ocupa el lugar de protagonista, no obstante, como en el afiche, está algo corrido hacia un lado, deja espacio al paisaje y a los otros actores. Da a lugar a las otras voces que lo relatan y que cuentan también el entorno, por ejemplo, nos describen a la chica de la radio comunicación, una presencia constante de solo sonido. Escuchamos su voz, pero no la conoceremos hasta el final de la película. El proceso de formar juicios y prejuicios está plasmado de manera increíble. Ejemplificamos en carne propia, podemos contrastar lo que pensábamos de esta chica con lo que dará ella en las últimas escenas.

También me gustaron las canciones vintage.

Es una película demasiado lenta para estos tiempos, pero como documental funciona si contenés la paciencia en un frasco con tapa cerrada. En Gigi la ley hay fuera de escena, cosas que pasan y no vemos, así que me habilito a contarte un fuera de film: Gigi es Pier Luigi Mecchia y actúa de él mismo. Además es el tío de Alessandro Comodin (director) y sus compañeros de aventuras son en realidad sus compañeros de aventuras. La única actriz es la chica de la radio con la que comparte las escenas finales que, para mí, valen toda la película.

En fin, es difícil de puntuar porque en realidad Gigi la ley suma significado en el análisis más que en la pantalla.

5/10

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