Netflix sigue estrenando películas animadas, suponemos que con la esperanza que algún día los mequetrefes que dan los premios de la Academia, se den cuenta que muchas son mejores que otras realizadas por los pesos pesados de la industria. Así es como llega a la plataforma Nimona. Veamos si vale la pena darle una oportunidad.
La historia se centra en Ballister, quien en el día donde es ascendido a Caballero del Reino, su equipamiento sufre un sabotaje que termina con la muerte de la princesa del Reino. Ahora, prófugo de la ley, une fuerzas con Nimona, una chica cambia formas decidida a ayudarlo.
Basada en los cómics de ND Stevenson y que tienen el mismo nombre, Nimona a priori podría parecer la típica película animada que trata la amistad entre un adulto y un niño. Y si nos ponemos en flojos, podríamos decir que sí, que va de eso, pero aparte, trata otros temas que no son vistos comúnmente en la animación.

El primero de ellos es la sexualidad del protagonista, que es abiertamente gay para con otro de los Caballeros, algo pocas veces visto en este medio. Si, no es la primera vez que tenemos a alguien homosexual, pero su participación no suele ser mayor a la de unos segundos, para luego, poder ser cortado del metraje final y vender el proyecto a los países cavernícolas que todos conocemos. De hecho, ese fue el motivo por el cual este proyecto pertenece a Netflix, ya que inicialmente iba a ser de Disney+. Para que después intenten vendernos sus supuestas mentes abiertas….
Pero quitando la hipocresía de las empresas, vale decir que Nimona es buena por méritos propios. Lo primero que salta a la vista, es lo interesante del mundo que se nos plantea. Con un estilo ciberpunk (es decir, tecnológico mezclado con un poco de antiguo), magia y ciencia conviven en este universo, haciendo que el diseño de los personajes sea bastante interesante; y que incluso nos quedáramos con ganas de ver más peleas.
También hay que hablar del buen trabajo de voces que tiene la película. Tanto Chloe Moretz como Riz Ahmed se lucen como Nimona y Ballister respectivamente; con la primera dándole un carisma brutal a su personaje, y de nuevo, haciéndonos quedar con ganas de ver más de su personaje en posibles secuelas; que al menos yo, espero que lleguen.
Como puntos en contra, podemos decir que pese a su belleza visual o de ser inclusiva de verdad y no solo para la gilada, la película no innova demasiado a nivel historia. Así que, si esperan grandes giros, o alguna sorpresa, no las van a encontrar en esta ocasión.
En conclusión, Nimona es bastante recomendable, pese a su simpleza. Pero al mismo tiempo, tiene la suficiente personalidad como para destacar por sobre otras películas animadas en un 2023 bastante flojo para dicho estilo de narración.
7/10