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Netflix: Black Mirror, temporada seis

Llega a la plataforma de Netflix la nueva temporada de Black Mirror. Por todos es sabido el bajonazo que pegó la serie en sus últimas iteraciones; pero de todas formas tiene ese encanto que la hace destacar. Por eso hoy, voy a hacerles un análisis episodio a episodio de su sexta temporada.

Joan is awful

La temporada empieza con full esencia Black Mirror, tomando a la tecnología como algo totalmente invasivo, en especial, a la hora de poder crear contenido constante para las plataformas de streaming. Con comedia absurda, crítica al uso desmedido de las I.A y al constante rumor de reemplazar actores en su totalidad con muñecos en CGI, este capítulo quizás peca de largo, pero cuando cobra ritmo, es muy divertido.

 

Loch Henry

Bueno, empiezan los problemas con la sexta temporada de Black Mirror. El factor tecnológico está utilizado de manera muy simplona, haciendo que el episodio parezca más algo de Investigación Discovery, que de esta serie que nació en Inglaterra. Y para colmo, no es el peor capítulo de la temporada.

 

Beyond the sea

El tercer capítulo plantea el siempre interesante concepto de los avatares o réplicas. En este caso el de dos astronautas, que deben conectarse a sus yo verdaderos para mantenerse en buenas condiciones físicas, mientras que, en su ausencia, una inteligencia artificial controla sus “yo sintéticos”.  El gran problema de este episodio, es su exagerada duración, llegando casi a la hora y media.

 

Mazey Day

Otro capítulo donde el factor Black Mirror brilla por su ausencia. Centrándose en el horrible y nefasto mundo de los paparazzis, vemos como un grupo de ellos se dedica a acosar de forma ya ilegal a celebridades con tal de que las mismas hagan algo feo y poder vender la foto de ese momento exacto. El problema radica en que la tecnología que se nos presenta en este cuarto episodio, existe en nuestro mundo; así que jamás vemos esos futuros distópicos que tanto nos gustan.

 

Demon 79

Y para cerrar la temporada, tenemos otro episodio donde apenas hay un atisbo de la esencia de la serie. Emulando a una película de terror clase b de los 70, Damon 79 tampoco juega demasiado con la tecnología no existente, y plantea una trama con demonios, wtf

Conclusión: como verán el gran problema de esta temporada es que no se parece a Black Mirror. Las historias en sí están buenas, pero pareciera que Netflix se quiso sacar de encima guiones cajoneados, dándole un mínimo de tecnología a la historia para ubicarlos en esta antología. Si de verdad pasó eso, es un movimiento bastante despreciable.

 

 

4/10

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