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Estreno de la semana: Juego de Brujas

Acá va una película que no suma nada nuevo al género: la historia de Juego de Brujas (2022, Fabián Forte) inicia, como su nombre lo indica, con la llegada a manos de una adolescente, de una especie de casco de realidad virtual con el que la joven comenzará a jugar un juego sin nombre que la entrenará como bruja. Y ahí radica toda la novedad.

Es que la figura de la bruja ya ha sido explotada a más no poder. Una mujer relacionada con satán, independiente y promiscua (y parece que el delineamiento de nuestra protagonista fue tildando todos los casilleros). Pero a esta altura ya sabemos que esa figura resultó ser un mecanismo del temprano capitalismo para despojar a las mujeres de la posesión de sus cuerpos, de los saberes y de la solidaridad comunal.

En este sentido, el guión no plantea una mirada novedosa, desaprovechando todas las posibilidades contextuales y técnicas. Porque aunque los efectos están muy bien logrados, se ponen al servicio de una historia sin relieve y de personajes estereotipados. Por ejemplo, los padres son controladores y religiosos, mientras la joven aprendiz de bruja es rebelde, interesada por el ocultismo y hasta con un look punkie de 47 street.

El tema de la ropa merece una nota a pie —pero que mencionaré acá en el cuerpo—: parte del entrenamiento que imparten los tres brujos que la preparan para luchar contra un demonio, implica tanto comer un mejunje de sapo como ponerse un vestido con arnés (?) que sólo falta que se explicite que es un “chivo” y listo.

Dicho todo esto parece que una odiara la temática o la producción nacional. No es así: una excelente muestra de que se puede trabajar el mundo brujeril con un enfoque mucho más interesante (exponiendo los efectos discriminatorios de la categoría bruja y el entramado de la trata con fines de explotación sexual) es Bruja, de 2019.

En conclusión, como indica la frase inicial de Juego de Brujas, hay que conocer la realidad, la fantasía y la diferencia entre ellas; y se podría agregar que también hay que saber reconocer cuando estamos frente a más de lo mismo.

4/10

 

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