No es nuevo que muchas películas clásicas o de culto, fueron llevadas a formato serie. Ya sea porque provienen de un libro, o porque algún ejecutivo pensó que era buena idea (es decir, lucrativo), colgarse del nombre de algo conocido para sacar algún billetin más, casi ninguno de esos proyectos estuvo a la altura. Vemos porque Fatal Attraction padeció de lo mismo.
Siguiendo los pasos de la película de culto protagonizada por Michael Douglas, Fatal Attraction sigue la historia de un prestigioso abogado que, aprovechando una semana de soledad en su casa, decide tener un affaire con una colega… pero esta mujer se obsesiona con él al grado de involucrarse en su vida personal, a sabiendas que solo era una aventura.

Hasta ahí la historia es la que todos conocemos. Pero ahora viene el agregado que para mi arruina todo, y es que la historia está contada en dos líneas temporales diferentes, la del pasado que todos sabemos, y la del presente, donde nuestro protagonista intenta rehacer su vida tras salir de la cárcel por homicidio. Si, del que todos están imaginando.
Esto no tendría nada de malo, salvo por el hecho de que la historia se termina estirando sin necesidad, haciendo que lleguemos a un total de ocho episodios, donde lo más interesante es lo que vimos en la película, como el protagonista tiene que lidiar con su amante obsesionada; y no la historia de un ex convicto intentando reinsertarse y conectar con su familia. Quizás eso último, hubiera sido interesante para una serie aparte, o una temporada dos, pero no mezclado con el arco principal.
Y el otro gran problema de Fatal Attraction, es en la actriz que hace de hija del matrimonio protagonista. Nunca había visto “actuar” a Alyssa Jirrels, y será muy bonita, pero es que toda la serie tiene la misma cara. Entiendo que su personaje es el de una adolescente dolida con el mundo por lo que tuvo que padecer de chica, pero eso no justifica que hasta para tomarse un café tenga el ceño fruncido. Pésima actuación, y lo peor es que no tiene poco tiempo en pantalla.
Pero no todo es un desastre. Amanda Peet, Lizzy Capplan y Joshua Jackson (mujer, amante y marido) lo hacen bastante bien, en especial, este último, quien es el protagonista y es quien pasa por más emociones a lo largo de los ocho capítulos. El resto de los secundarios, cumple sin más; salvo por la ya mencionada Alyssa Jirrels y su cara de culo crónica.
Fatal Attraction podría haber sido una buena serie, pero sus grandes lagunas argumentales, así como una actriz que nunca estuvo a la altura, dan como resultado una producción bastante mediocre y olvidable
5/10