Review: En defensa propia

Una familia pasa el fin de semana en un pueblo fuera de la ciudad. Will (Hayden Christensen) ve la oportunidad para fortalecer lazos con su pequeño hijo mediante la caza. La estadía será interrumpida por robos en un banco del pueblo. Will y su hijo son testigos de un intento de asesinato. La policía (con Bruce Willis al mando) está tras las pistas de los sospechosos.

La presa es un venado que se encuentra en la mira. Pese a esto, el niño cuestiona a su padre cómo se siente terminar con la vida de un animal. Will, posiblemente recordando viejas salidas de caza con su padre, saca a relucir su orgullo, pues la caza supone un acto de hombría que para el niño no deja de ser incomprensible; al sufrir abusos escolares se siente más identificado con una presa que con un victimario.

El principal problema de En defensa propia (First Kill, 2017) está en su concepción. Es un thriller mal rodado con ambiciones netas. La historia es convencional, pero es a partir de la música sensiblera y la fotografía excesivamente iluminada u oscura que excede sus límites y no precisamente de buena manera. Tiene todo lo peor del cine hollywoodense de género: patriotismo implícito, golpes bajos (la familia y los niños como principal bandera) y un desenlace complaciente con el espectador.

Las subtramas (la policía corrupta y un niño que sufre bullying en el colegio) no son debidamente abordados y claramente pudieron haber aportado mucha riqueza narrativa. Hayden Christensen nunca fue versátil y Bruce Willis no tiene peso, alguien debería decirle que lleva diez películas seguidas con la misma mueca en su rostro. La dirección de Steven C. Miller parece puesta en piloto automático.

First kill es un film fallido porque no tiene pulso, el guión es totalmente predecible, las actuaciones son desangeladas, la narración carece de timing y termina siendo un producto manipulador e inofensivo.

Review: La estrella de Belén

El nacimiento de Jesús es una de esas historias que todo el mundo conoce en detalle, pues no se trata de un cuento de hadas sino de un relato bíblico que para los creyentes está dentro de los acontecimientos más importantes. La llegada del Mesías tiene cientos de adaptaciones e interpretaciones, pero hay algunos detalles que se conservan sin importar el paso del tiempo, las culturas o demás factores que influencian sobre la vigencia de un relato, hasta convertirlo en un auténtico “teléfono descompuesto”.

Hoy día, todo tiene una versión para niños; de este modo, nos encontramos con La estrella de Belén (The Star, 2017). Justo a tiempo para Navidad, nos llega este film de Sony Animation que recrea los días en que María se enteró de que daría a luz a un niño que vendría a derramar sangre por nuestros pecados. Elocuentemente (guiño, guiño), eligieron para esa interpretación la voz de la actriz Gina Rodriguez, conocida por ser la protagonista de Jane the Virgin, una chica que un buen día se entera de que está embarazada. Más allá de este curioso detalle, la película es contada desde el punto de vista de los animales, principalmente el simpático burro Bo (Steven Yeun), quien sueña con convertirse en un corcel de la realeza. Justo cuando está cerca de encontrar el camino hacia ese destino, su vida da un vuelco al conocer a María y José, quienes abandonan su hogar y… el resto es historia conocida.

Camellos, aves, ovejas y hasta perros son los encargados de darle nuevo color a este viejo testamento, obteniendo como resultado un film simpático que, respetando las raíces religiosas (en especial si tenemos en cuenta que a la película la distribuye Affirm Films, una división de Sony que toma en su mayoría contenidos cristianos conservadores), se anima a bromear con algunas cuestiones sin perder la ternura que caracteriza a la llegada de Cristo a nuestra tierra, con los Reyes Magos de por medio, entre otras traviesas representaciones de célebres personajes históricos, más escenas de “acción” que le dan un tinte diferente.

Lo mejor es que si quieren, los estudios Walden Media pueden continuar con esta tendencia por mucho tiempo más, pues hay mucha tela de donde cortar. La estrella de Belén es lo que es, sin vueltas y sin ahogarse en complicaciones. Amén.

Review: Aterrados

Inspirado en el corto Tiene miedo (2003) Aterrados es la nueva propuesta de Demián Rugna,   un realizador con una vasta trayectoria dentro del género de terror hecho en Argentina. Fue el responsable de escribir El muerto cuenta su historia (2007) y su segmento en la recomendable Malditos sean (2011). Este es su tercer largometraje y también un antes y después dentro del fantástico nacional.

Para que les quede claro de entrada, Aterrados es una gran película de terror. Es una historia simple que entiende los mecanismos del género y logra su objetivo, el de asustar a la audiencia. En vez de copiar al cine  norteamericano, la nueva película de Rugna encuentra su nicho en la idiosincrasia de su país. La historia transcurre principalmente en una callecita de la provincia de Buenos Aires, lugar que el director aprovecha al máximo, así como  tres casas y una oficina.

Y da miedo. En vez de intentar asustar cada dos minutos, se busca la creación del clima y  la tensión necesaria para poder ser rematado con sustos que no son gratuitos sino que tienen consecuencia con el desarrollo de la historia. En interesante también que busque escaparle a los famosos sonidos fuertes para hacer saltar al espectador, esto es porque se confía en el poder de las imágenes y en el hecho de que el espectador ya está inmerso en la situación y que expectante de lo que sucederá. Y a la vez da pie a tres de las mejores secuencias de la película, una que tiene que ver con un personaje sentado en una mesa, otra que transcurre en una ventana y otra que tiene que ver con una pared, son secuencias que pueden hacerle frente a cualquier escena de El conjuro (2013).

 

Todo esto no funcionaría sin los excelentes actores que hay. Todos son convincentes en sus papeles, tienen su función dentro de la historia y además logran que simpaticemos con ellos, en especial el personaje interpretado por  Maximiliano Ghione quien a la vez sirve como la parte cómica y quien va creciendo dentro de la historia. La única crítica en contra es que no dure más porque la experiencia es muy entretenida.

Aterrados es una película que debería estrenarse en cines en todo el país y que también debería tener aún más promoción. Es la que viene a demostrar que en Argentina se viene haciendo cine de terror del bueno, es de esas que el público casual puede disfrutar y acercarse a un género sin pensar que es bizarro y malo. Es el camino a seguir y ojala lo sigan.

REVIEW: Djam

Djam

Djam es una joven griega enviada a Estambul por su tío Kakourgos por una pieza para su barco. El viaje es un reto a superar que es sobrellevado muy bien por ella y su avasallante personalidad. Y es que su frescura juvenil, su poca vergüenza y su conducta temeraria la hacen impredecible, adaptándose a las circunstancias. Es un gran acierto del film que Daphne Patakia sea quien da vida a la protagonista, ya que inunda la pantalla con un carisma natural. Como sucedió con Adele Exarchopoulos (La Vie D’Adele, 2013) o Stacy Martín (Nymphomaniac, 2013), son actrices que desbordan sensualidad desde su sola mirada. De Patakia dependerá la continuidad de su carrera.

Los habitantes griegos bailan, toman y comparten con la predilecta música rebétika (una especie de tango griego) de fondo, en cada bar y encuentro social. Los números musicales, que no son muchos, pecan de ingenuidad y llegan a la exasperación sin aportar mucho a la trama más que la lucidez de la misma Djam.

Djam

Podría decirse es un film de fortalezas. Djam perdió a su madre a temprana edad, heredó la gracia, la voz y la impetuosidad. Lejos de mostrar fragilidad, se muestra inquebrantable. Ella logró adoptar la fortaleza masculina, muy probablemente por el entorno que la rodea: un barco lleno de hombres anclado en una costa griega. Luego vuelve sola desde Turquía, con Avril, a la cual protege de los peligros acentuando su lado viril y protector. Esto sin contar las escenas que coquetean con el lesbianismo que terminan dando la sensación de pura complacencia hacia la platea a costa de una sexualidad turgente. Ella dice: “no soy lesbiana” después de perseguir a su amiga por cuartos y balcones en una escena de angelical desnudez. Ahí radica quizás el aspecto más interesante de su personalidad: ambivalencia. Otro ejemplo: en un intento desesperado por pagarle a un chofer un largo viaje en auto, ella insinúa que el sexo oral es la única salida, pero termina pagando con un billete sacado de la galera cuando minutos atrás se quejaba porque no tenía más dinero.

En cuanto al montaje y la narración, se notan algunos baches en ciertos pasajes del film; la dirección no está fina. Aún así, no se le puede reclamar autenticidad a Tony Gatlif, que es un director comprometido con la cultura gitana que retrata (la totalidad de su filmografía se basa en la peculiar cultura de los Balcanes).

En definitiva, Djam se deja ver como un film sincero, con aciertos y desaciertos. Podría decirse que es un film sin muchas luces, pero la labor de su protagonista se encarga de que el barco no naufrague en altamar.

Review: Guerra de papas 2

Guerra de papás 2

The Times They Are A-Changin” es el título de la canción de Bob Dylan y bien podría servir como tagline para la nueva película producida por Adam McCay, director de grandes comedias como las dos Anchorman protagonizadas por Will FerrellGuerra de papás 2 se presenta como una de esas comedias convencionales que se estrenan en épocas navideñas, pero en realidad es sólo una excusa para trabajar las relaciones de todos los personajes, en especial la de los dos protagonistas con sus padres. Uno de los grandes aciertos del director Sean Anders es dejar que Mel Gibson y John Lithgow jueguen con el material, que se rían de todo lo que ocurra sin que esto opaque al ya mencionado Will Ferrell y a Mark Wahlberg. De los cuatro el que más le saca jugo a las situaciones es Mel Gibson, ya que pone todo su carisma para hacer partícipe al público de lo que ocurre, aunque esto posiblemente tenga que ver con otro de los grandes aciertos de esta comedia.

Guerra de papas 2 (Daddy’s Home 2, 2017) es una declaración sobre cómo la Navidad ya no debe verse como una festividad religiosa sino como una época de unión, de dejar las diferencias de lado para compartir un buen tiempo. En una de las grandes escenas de esta secuela todos los personajes hacen una representación en un pesebre y en vez de mostrarse como una familia perfecta terminan saliendo todos los trapitos al sol. Esta tal vez sea la escena que mejor representa el mensaje de la película; y que tenga a Mel Gibson, un actor que está asociado con la derecha más extrema, lo vuelve aún más delirante. El director es consciente de eso y lo explota en varias otras secuencias que causan mucha gracia y hacen quererlo aún más al actor australiano.

También la película no se decanta por tener un conflicto principal, sino que hay varias subtramas, algunas que son resueltas de manera delirante. Lo que más predomina es la improvisación, el inventar escenas para que los actores saquen a relucir lo mejor de ellos, algo que ya aparecía en la secuela de Anchorman. Aunque no llega al nivel de locura, sí hay varios momentos que rompen con lo tradicional que se espera de una película para toda la familia.

Lo cierto es que lo mejor de esta secuela trata justamente de eso, de usar el humor para decir que las cosas cambiaron, para usar subgéneros que han dado obras conservadoras y darles la vuelta para amoldarlas a los nuevos tiempos.

REVIEW: Desaparecido

Desaparecido

Desaparecido es Halle Berry o Halle Berry es Desaparecido. En su vuelta al thriller, la perfomance de la veterana actriz es lo más destacable.

Berry encarna a una madre que trabaja en un restaurant. Tras la finalización de su turno decide llevar a su pequeño al parque de diversiones. En el parque, es donde recibe una llamada del abogado de su ex esposo reclamando la tenencia de su hijo. Que quede claro Desaparecido es Halle Berry contra el mundo.En ese instante de descuido su hijo es secuestrado por una pareja de pueblerinos. El clásico redneck del cine norteamericano.

Desaparecido

En adelante se efectúa la persecución de la madre en una minivan persiguiendo el Ford Mustang de los villanos. El papel de madre imparable que no se detendrá ante nada le sienta muy bien a la actriz. La actuación a puro nervio de Berry está en la línea de The call (2013) y Perfect Stranger (2007).

Es un film genérico, la historia y el guión no demuestran una gran complejidad. Sus 85 minutos se hacen llevaderos para un espectador entregado y sin pretensiones.

REVIEW: Asphalte

Asphalte

Asphalte es un curioso film francés. Su juego de roles entre el drama, el surrealismo, la comedia y la melancolía lo hacen una propuesta interesante.Está basada en los cuentos del mismo director Samuel Benchetrit “Las crónicas del asfalto”. Intrepretada por Isabelle Huppert, Michael Pitt y Valeria Bruni Tedeschi, entre los nombres más rutilantes.

La historia transcurre en un edificio donde la incomunicación entre sus vecinos es moneda corriente. Los personajes son pintorescos: un señor que no quiere pagar por un nuevo ascensor porque vive en el piso 1, a causa de una mala pasada termina en silla de ruedas, tendrá que usarlo a escondidas de los demás vecinos y se siente atraído por una enfermera que fuma sola por las noches. Una actriz en el ocaso de su carrera que entabla relación con un chico que anda en bicicleta. Y un astronauta de la NASA que cae del cielo en una cápsula sobre la azotea del edificio, es refugiado por una amable señora argelina. Son 3 historias corales.

Asphalt

Asphalte tiene personalidad, con bríos de misterio y situaciones varias hace cómplice al espectador. Las situaciones son estratégicamente menores y desde su austeridad va construyendo empatía con sus personajes. Inverosimilitud disfrazada de menor importancia. Asphalte es cine bienintencionado que habla de la soledad y la alienación y que no pretende mucho. Sus relatos pequeños e inconexos no apuntan a quedar en la historia. Y sin embargo, una vez finalizada la película deja mucho más de lo que se podría vislumbrar de un film en apariencia menor, triste y de personajes que viven en un sucio edificio sin mucho lustre.

Review: Victoria y Abdul

Hay dos cosas buenas que mantienen la atención en esta nueva película del director Stephen Frears (responsable de Alta fidelidad, Philomena, entre otras). Las dos son establecidas en el prólogo y continúan durante el resto de la historia.

En aquel comienzo se establece cómo va a ser la relación entre los dos personajes principales. No importa cuán bien se lleven los protagonistas, ni cuánto se respeten, o se quieran y se entiendan, la reina siempre va a ser más importante que un indio/musulmán, algo que se confirma en los títulos donde aparece el nombre en árabe del protagonista masculino y luego en ingles el de ella, razón por la que esta película funciona.

Judi Dench es una gran actriz con una larga y exitosa trayectoria con títulos como Chocolat (2000), Shakespeare in love (1999), y las últimas películas de la saga de James Bond. Ella logra transmitir todas las emociones de su personaje y es quien opaca a los demás actores que cumplen convincentemente su función dentro de esta historia. Eso mismo parece entender su director, que en más de una ocasión, confía lo suficiente en ella como para dejar que sostenga el plano por si sola.

Victoria y Abdul

Lo interesante del personaje de Ali Fazal como Abdul es que a simple vista es un personaje mucho más superficial que el de Judi Dench pero el guion, a cargo de Lee Hall, se encarga de darle una personalidad ambigua, ¿todo lo que hace es por cariño a ella o tiene una agenda secreta?

El resto de la película es una comedia simpática/boba con chistes que el director tiene que explicar y cuyos dardos van más hacia la cultura árabe/india que a la británica. Resulta llamativo que dentro de este contexto haya una escena en que uno de los personajes musulmanes tenga un diálogo en que profetice el odio de de este pais a Inglaterra.

Stephen Frears utiliza esta película simpática para hablar de muchas cosas que ocurren hoy en día en el mundo y en relación con estos dos países, porque entiende que el cine de entretenimiento es campo para insertar ideas sobre la sociedad y los problemas que acarrean y se callan.

REVIEW: Duro de cuidar

Duro de cuidar

Michael Bryce es un guardaespaldas de elite, que se dedica a cuidar a gente que corre peligro de ser asesinada. Luego de que un trabajo terminara de la peor forma, el estatus y la fama de Bryce decayó bastante; pero su ex pareja le pide ayuda para que proteja a un asesino que puede condenar a la prisión a un ex presidente totalitarista de Bielorrusia. Bryce y el sicario Kincaid deberán dejar de lado sus diferencias ideológicas y colaborar para salir vivos y llegar al juicio a tiempo.

Mucho se habló de Duro de Cuidar (The Hitman´s Bodyguard en su nombre original) ya que desde que comenzó su campaña publicitaria, la gran mayoría se sorprendió al ver una cinta de acción que intentaba parodiar a El Guardaespaldas, pero con Samuel L. Jackson siendo una maquina de decir insultos y Ryan Reynolds en el rol que mas cómodo le sienta.

Duro de cuidar

Bueno, por desgracia al que vaya esperando ver una gran buddy movie y pasársela en grande con muchos tiros y acción, y una cinta que no se tome en serio a sí misma; lamentamos decirles que este no es el caso, ya que el guionista Tom O´Connor nunca encontró el tono que le quería dar a su relato, oscilando entre una película seria y una cinta de acción sin prejuicios.

Un claro ejemplo de esto es Gary Oldman, quien compone a uno de sus clásicos villanos serios y manipuladores; pero que parece sacado de otra película en comparación a los protagonistas. Peor aún es cuando con ellos interactúa un máximo de cinco minutos…

El resto del elenco, como se preveía, cumple sin más, tanto Jackson como Reynolds hacen los roles a los que nos tienen acostumbrados, y es gracias a la química que nace entre ellos que Duro de Cuidar se logra sostener como una buddy movie.

En cuanto a la acción, se nos prometía mucha y muy buena; pero la duración de Duro de Cuidar se extiende más de la cuenta, haciendo que tanta adrenalina se diluya y que cuando terminemos de ver la película, solo recordemos una sola secuencia (eso sí, es muy buena y vale la pena volver a verla).

Duro de cuidar

Recopilando, Duro de Cuidar parecía ser un entretenimiento de esos que por ser tan honestos, terminaba haciéndose un hueco en el corazón y la memoria del espectador, pero la falta de coherencia con el tono que se le aplica a la historia, termina por lograr que estemos ante un film irregular, que se desdibuja, y que no sabe que quiere contar; y que solo se sostiene por la dupla protagónica.

Lo peor de todo es que si vieron los trailers y el poster, la decepción va a ser aún mayor porque esas referencias que esperábamos, brillan por su ausencia.