Dirigida, escrita y protagonizada por Valeria Bertuccelli estrena esta semana una comedia nacional: Culpa Cero. En otros roles encontramos a Cecilia Roth, Justina Bustos, y una participación breve de Fabiana Cantilo.
La carrera de Berta Muller, escritora de best sellers de autoayuda, se ve afectada por una acusación de plagio. Rodeada de una selección de personajes muy distintos, intentará defenderse a toda costa.

Por un lado, tiene un ritmo interesante y los remates generan una cercanía con el público. En rasgos generales, se trata de temáticas y comportamientos conocidos por todos, ahí radica la principal gracia de la película.
Es cierto también que tanto estereotipo agota rápido el recurso. Se hace cansador al llegar al final el tema de que se remarquen constantemente las características exacerbadas de cada uno.
Por otra parte, muchas cosas son incongruentes. La relación de Berta con su asistente parece muy importante en un principio, pero después queda lavada por el despliegue de la protagonista.
Ocurre lo mismo con el mundo, no es que una comedia deba ser realista ni mucho menos, pero la ambientación y el comentario ideológico demandan realismo… y después no se lo respeta. En este sentido, por ejemplo, la profesión tan glamorosa de la protagonista no tiene casi nada que ver con la realidad del rubro.
Además, tanto el inicio como la conclusión son potentes. Los roles de cada uno están muy definidos y todo se mueve dinámicamente, pero no pasa lo mismo con el desarrollo. Llegando a la mitad, la acción decae y aparece una meseta en la que no ocurre demasiado.
En lo positivo, el elenco desempeña muy bien sus papeles. Con una aparición de Fabiana Cantilo, un papel secundario de Martin Garabal, y un protagónico muy divertido de Cecilia Roth.
En conclusión, Culpa cero busca comentar un clima de época dejando algunos puntos ciegos por el camino.
6/10