Con un tono sarcástico y melancólico, estrena Tuesday. Dirigida por Daina Oniunas-Pusic; protagonizada por Lola Petticrew, Julia Louis-Dreyfus.
Da la sensación de que cualquier sinopsis sería opacar el efecto sorpresa. En mi humilde opinión el spoiler no lo arruina todo, pero en este caso se trata de una buena experiencia para disfrutar a ciegas. Un breve argumento de la película, en rasgos generales, es el vínculo de una madre e hija con la muerte… y con un papagayo.

La primera característica a destacar es la estética. Muchas veces cuando se piensa en un estilo visual elaborado se recurre a paletas de colores hiperdefinidas y a la simetría. No es el caso de Tuesday, que tiene una propuesta más completa. Se juega contantemente con la exageración de las proporciones, con imágenes más cercanas a la fotografía o a la pintura. Son todos detalles que aportan al clima de una historia tan difícil.
En el área del guion se cabe mencionar el gran manejo de la temática y de los diálogos. Las primeras dos partes están cargadas de remates entre líneas y alivios cómicos.
No alcanza solo con un buen guion, hay que tener actores que lo puedan llevar adelante. Tanto Lola Petticrew como Julia Louis-Dreyfus se apropian de sus personajes y nos pasean por el rango de emociones a las que se las somete. En uno de los papeles secundarios también hay que resaltar a Leah Harvey que con muy pocas apariciones nos hace distendernos.
La parte dramática no tarda en llegar: es conmovedora y no se queda a medias para ahorrarnos el disgusto, sino que nos muestra todas las facetas del comportamiento humano en esa situación determinada. Lo único que podría ser una falencia es lo que se demora en cerrar el arco de la protagonista una vez que el conflicto está resuelto. Quizás eso último distrae de la tensión que se generó hasta ese momento.
En conclusión, Tuesday se impone en la temática desde una perspectiva nueva. En general, el público que no tolera el drama es poco flexible con estas propuestas, pero puede ser una excelente opción dada su veta cómica para los menos dispuestos a las lágrimas.
8/10