Esta semana les traemos nuestra reseña de Almamula, un film argentino escrito y dirigido por Juan Sebastián Torales y protagonizado por Nicolás Díaz, Martina Grimaldi, María Soldi, Cali Coronel, Luisa Lucía Paz y Adrián Ramallo.
Almamula sigue la historia de Nino y su familia quienes se mudan a un pueblo rural de Santiago del Estero luego de que Nino fuera atacado por ser homosexual, en su nuevo hogar, el muchacho, es atraído por la mezcla del folklore de los pueblos originarios con el cristianismo.
Uno de los logros de Almamula es la reinvención del mito, la criatura en cuestión es una mujer promiscua castigada por Dios, convirtiéndola en una mula errante con cadenas y ojos fulgurosos que sale por las noches a recorrer el monte y a castigar a quienes encuentre por su camino. En este sentido, hay una moralidad castrante tras esta leyenda. La película juega con esto para trastocarlo y modernizarlo. Podemos decir, sin dudas, que Juan Sebastián Torales sale airoso en su trabajo como director y guionista, logrando un producto fresco para el cine nacional.
Las actuaciones en Almamula son cumplidoras, todos están en la altura de sus papeles, pero Nicolás Díaz se pone al hombre el protagónico y destaca por su corta edad. Otro acierto es la fotografía donde destaca la naturaleza, el pueblo rural y los simbolismos.
En fin, Almamula es una muy buena propuesta para ir al cine y apoyar productos de género nacionales que poco está creciendo en calidad y cantidad. Además, se agradece, siempre, películas que exploren el interior del país y sus leyendas.
8/10