La uruguaya es la segunda película como directora de Ana García Blaya, coproducida entre Argentina y el país al que hace referencia el título. Y está protagonizada por Sebastián Arzeno, Fiorella Bottaioli, Gustavo Garzon y Jazmín Stuart, entre otros.
Basada en la novela de Pedro Mairal, cuenta la historia de Lucas Pereyra (Arzeno), un escritor que atraviesa la crisis de la mediana edad, que se ve reflejada tanto a nivel profesional como matrimonial. Y viaja a Uruguay para cobrar unos dólares, y traerlos al país de forma clandestina. Además de pasar una tarde con Guerra (Bottaioli), una joven impulsiva a la que conoció en un festival literario, recorriendo juntos las calles de Montevideo.

En primer lugar es necesario destacar que tanto la estructura en forma de racconto, como el uso de la voz en off del personaje de Jazmín Stuart, sumado a su corta duración, le restan el potencial enorme que tiene la química entre la pareja protagónica, cuyas conversaciones sobre diversos temas recuerdan a la trilogía «Before» de Richard Linklater. Ya que, en primer lugar, se queda corta en cuanto a cantidad de escenas y en segundo se le resta el factor sorpresa al giro en la trama que da lugar al tercer acto.
Un párrafo aparte merece la fotografía, a cargo de Florencia Mamberti, quien se luce con la belleza de los planos generales urbanos, sin caer en las obvias postales turísticas. Así como también el talento de Ana García Blaya para la dirección de actores, ya que saca el máximo provecho de los mismos.
En conclusión, La uruguaya es una película intimista, que deja la sensación de que se desaprovechó un potencial narrativo enorme. Pero que, a pesar de eso, se sostiene gracias a la química entre la pareja protagónica, y la conexión empática que generan con los espectadores, a pesar de su comportamiento cuestionable.
7/10