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Review: Los Lagos

El afiche de promoción de Los Lagos de Diego Gachassin presenta un fondo de lagos y montañas dividido en dos. De un lado, un hombre de pelo largo y sombrero, de aspecto jipi; del otro, dándole la espalda, un hombre con delantal y estetoscopio; el pelo prolijo y más canoso. Además de compartir el fondo, hay un aire de familia que los une y a ambos se les ve, como en una radiografía, el corazón.

El afiche logra sintetizar el nudo de este documental que muestra a dos hermanos con vidas que parecieran diametralmente opuestas: la de Agustín, que vive en el monte catamarqueño en una casa de adobe sin electricidad y la de Tomás, que vive en un country en Buenos Aires. En el comienzo, a través de fotos y el relato de Agustín, se nos muestra que en la infancia vacacionaban en el sur y que visitaban los lagos fríos de la Patagonia.

Ellos son los dos hijos varones de la familia Lagos, que se completó con cinco hijas más, y a ellos sigue el relato. Uno se dedica a la decodificación bioemocional de las dolencias ―el desencriptado y liberación de esas historias no tramitadas grabadas en el inconsciente familiar― y el otro, es médico de cuidados paliativos ―esa parte de la medicina que procura la morigeración del sufrimiento y la mejor calidad de vida posible frente a condiciones muy graves―.

En este sentido, es muy interesante escuchar el comentario de Gachassin sobre la deriva del documental, que en un principio creyó que se centraría en el conflicto entre la medicina homeopática y la alopática, pero con el devenir de la filmación, encontró que el material pedía enfocarse en el vínculo entre los hermanos. Así, vemos que la clave está en el manejo emocional y en cómo se expresa.

La narración va de la cotidianidad laboral de un médico que en una clínica convive con pacientes y familiares que son conscientes de estar viviendo sus últimos días, quizás despidiéndose, a la cocina de un hombre que habla de sus dolencias físicas para encontrar su origen junto con el decodificador y empezar a trabajar en la solución. En el medio, la necesidad de Agustín de estrechar el vínculo, aunque no haya un conflicto manifiesto.

Los Lagos habla de ese misterio que hace que las personas que se crían juntas puedan ser muy parecidas o completamente distintas, que puedan tener una conexión extrema y ser mejores amigos, apenas conocerse o sentirse ajenos. Pero habla también de las ganas de tender puentes y de vincularse respetando las diferencias, que quizás, como los deseos de ayudar a sanar, no sean tan importantes.

7/10

https://www.filmaffinity.com/es/evideos.php?movie_id=269891

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