Llegamos a fin de año, y muchas series empiezan a terminar también. Y una de ellas, y que aparte, pasó bastante desapercibida para el público en general, es The last frontier, que se emitió por Apple TV y contaba con las actuaciones de Jason Clarke, Haley Bennett y Dominic Cooper. Veamos de qué trataba.
Nos vamos hasta Alaska, a un pueblo fronterizo con Estados Unidos, en el que cae un avión que transportaba presos federales. Ahora, con la ayuda de una agente del FBI, Frank, el sheriff local deberá atrapar a cada tripulante de dicho avión, en especial a uno bastante peligroso, que sabe los secretos sucios de la propia agencia federal.
Si, ya se, seguro que cuando leyeron la reseña, todos pensaron en Con Air, aquella ya de culto película de Nicolas Cage, donde junto a sus compañeros prisioneros, sufren un accidente aéreo y quedan libres, teniendo que ser perseguidos uno por uno por las autoridades. Y la verdad, es que si, se parece bastante, en cierta forma. Porque después la otra mitad de la serie, es el caso de los federales. Y contrario a lo que podría parecer, esa es la parte más aburrida.
Y es que todo este arco, es un cliché andante. No solo con un jefe malísimo malo maloso, un agente traicionado y otro traidor, si hasta decidieron incluir una historia de amor. Y si a eso le sumamos que Hayley Bennet y Dominic Cooper tienen cero químicas en pantalla, mal vamos.
Pero volvamos a lo que, sí funciona, y es la trama de los fugitivos. Primero porque no todos son asesinos o ladrones, hay de diferentes tipos, y todos con su personalidad bien marcada. Incluso tenemos un par de mujeres, para que la cosa no quede solo en hombres., en ese sentido, me hubiera gustado que The last frontier se hubiera enfocado a full en este apartado.
Pero volvamos a las actuaciones. Ya die que Bennett y Cooper no tienen química, pero eso no implica que individual hagan mal. Ambos logran transmitir bastante dualidad a sus personajes, en especial, Haley Bennet, quien de entrada deja ver que algo esconde. Mientras que nuestro total protagonista, Jason Clarke, vuelve a demostrar que es uno de los actores más injustamente ninguneado desde hace años (todo por esa bazofia de Terminator Genesys).
Pero creo que lo que le da ese factor distintivo a la serie, es su ambientación. Que todo suceda en Alaska, en ese clima nevado, con esos largos días y eternas noches, aporta bastante a la desesperación que sienten tanto los policías por atrapar a los prófugos, como a estos últimos intentando escapar.
Como dije al inicio, The last frontier pasó sin pena ni gloria, pero eso no quita que sea una serie entretenida. Si le tienen paciencia a la trama de los federales, la van a pasar bien. Ahora queda por saber si tendremos o no una segunda temporada.
7/10