Ópera prima de Manuel Besedovsky y documental rosarino, estrena Luciano.
La sinopsis oficial del film lee: “Luciano vive con su madre y su hermana menor en un barrio marginal de la ciudad argentina de Rosario. Estudia, ayuda con las tareas domésticas y como el dinero siempre escasea, acepta cualquier tipo de trabajo temporal que pueda conseguir para ayudar a su familia, mientras busca un trabajo estable. Tras años de pasar largas horas en un gimnasio popular, finalmente ha logrado verse en el cuerpo que anhelaba. La vida, sin embargo, le impone nuevos desafíos en su incesante búsqueda por la construcción de su propia identidad.”
Son contadas las veces donde cito literalmente el resumen oficial de una película. Muchas veces las sinopsis describen lo que el director piensa de su propia película, o lo que se busca vender publicitariamente de la misma. En este caso elegí sus palabras porque fueron precisas, como lo es el documental en sí mismo.
En primer lugar, Luciano se nos presenta en todas las facetas y emociones que lo construyen como humano. Las elecciones de planos lo acompañan sin acosarlo; lo contienen, sin intervenir. Es una película documental que aborda a su protagonista con curiosidad, con un ojo amigo.
Por ello, para ser la primera obra de Besedovsky, se trata de una masterclass de narración documental. No solo se encarga de capturar el mundo de su protagonista, sino también de encontrar el punto justo de lo que quiere contar.
En conclusión, no quiero agregar mucho más para que puedan sacar sus propias conclusiones dentro de la sala; les recomiendo Luciano.
10/10
https://www.youtube.com/watch?v=2iw_JAUAIbY