Como todos los años, siempre tenemos en nuestras salas un buen puñado de películas de tiburones, esto no es novedad para nadie. Lo que sí es raro, es ver alguna cinta donde los escualos en realidad son un daño colateral, con un ser humano siendo el verdadero villano de la historia. Bueno, de eso, va Animales Peligrosos; así que comencemos con la review.
Zephyr es un alma libre, vive su vida sin preocupaciones y disfrutando de su pasión, el surf. Un día, tras tener un encuentro con el que parece ser el hombre de su vida, sufre el secuestro por parte de Tucker, un marinero local que está obsesionado con los tiburones, y el verlos comerse personas.

Como dije, la gracia de esta película, no es ver a los tiburones cenándose personajes random cada diez minutos, si no ver a Jai Courtney actuando bien por primera vez en su vida (la segunda si vieron Spartacus). Así es, el otrora Capitán Boomerang da una interpretación de esas tan exageradas y ridículas, que terminan siendo buenas y divertidas.
Porque el resto del elenco, my god. Si, sabemos que en esta película casi todo el casting parece sacado de un catálogo de ropa de playa, pero acá entre lo mal que actúan y lo planos que son los personajes, mal vamos. Y mejor no indaguemos demasiado en nuestra protagonista, una especie de Jennifer Lawrence devaluada.
Y toca hablar de los otros protagonistas de la película, los tiburones. Los mismos no salen demasiado, y veremos más aletas que al bicho en sí; pero las pocas veces que se los puede ver, lucen bien, aunque no dejan de parecer escualos hechos en computadora. En fin, funcionales, pero tampoco son la gran cosa.
¿La película nos habla de algo, aparte de un loco fanático de los tiburones? La verdad que no. Si, hay una historia de amor bastante metida con calzador, y que está construida de la forma más simple posible. No solo por la nula química que hay entre los actores, sino porque la supuesta enseñanza, es que no tiene nada de malo sentar cabeza (más si es alguien con abdominales marcados y un trabajo bastante bien pago).
Y ya, no hay mucho más que agregar sobre Animales Peligrosos. La película entretiene, pero no es buena, y salvo por la exagerada actuación de Jai Courtney y su baile que tiene todas las fichas para volverse un meme, estamos ante esas pelis que a la semana nadie se va a acordar.
6/10