Hoy retomamos la sección de las retro review, con la reseña de una serie muy querida para los argentinos que la vimos en su momento, hace ya casi veinte años (si, somos tan viejos). Así que hoy toca hablar de la creación de Patricio Vega y Damián Szifron, Hermanos y Detectives. Empecemos.
La historia se centra en los hermanos Montero, quienes desconocían la existencia del otro debido a que el padre de ambos, había desaparecido de la vida de uno de ellos. Ahora Franco, el mayor y que trabaja como detective, deberá cuidar a Lorenzo, el menor y que es un niño prodigio.

Estrenada en el 2004, esta serie se podría sentir como una especie de secuela espiritual de la también amada Los Simuladores. Y esto lo digo porque no solo la mayoría de los responsables de ambas son los mismos, sino que gran parte del elenco también es compartido. Y ese aire a comedia con policial y costumbrismo argentino es bien palpable en todo momento; algo que no sucedía con series contemporáneas, como, por ejemplo, Epitafios.
Y para que esto funcione, hay que resaltar primero los guiones escritos por Patricio Vega. Los mismos, son lo suficientemente interesantes en los casos policiales como para que nos enganchemos a jugar a adivinar quién es el culpable, mientras que la comedia pasea entre lo familiar y lo chabacano, todo en el punto justo. Pero si hay algo que resaltar de Hermanos y Detectives, son las actuaciones.
Tanto Rodrigo De La Serna como el por entonces jovencísimo Rodrigo Noya la rompieron. La química entre ellos es palpable y nos creemos de entrada que son hermanos. Mientras que el primero mostraba el gran actor que iba a terminar siendo, Noya, por su aspecto, es un casting bastante acertado. Aparte que están bien secundados tanto por el eternamente infravalorado Osqui Guzman y María Marull; mientras que el resto del elenco acompaña bastante bien.
Esta vez, para hablar de lo malo, vamos a hacer trampa. Porque lo malo fue que esta serie no tuvo secuela. Va, si hay una, pero fue filmada en España, con otros guionistas y solo manteniendo a Rodrigo Noya como única pieza del proyecto original. En conclusión, esa secuela para mí no existe.
Hermanos y Detectives sin proponérselo, se terminó volviendo de culto. Primero porque en su momento pasó un poco desapercibida, cobrando fama en cada repetición. Y es que el hecho de no tener una continuación que haya sido transmitida en nuestro país, le da ese aire a “programa especial”. Si no la vieron, la mega recomiendo, y si no la conocían, no duden en darle una oportunidad.
9/10