El cuadro robado es una película francesa dirigida por Pascal Bonitzer, protagonizada por Alex Lutz, Léa Drucker, Nora Hamzawi, Louise Chevillotte y Vincent Nemeth. La historia sigue a André Masson, un especialista en arte moderno que recibe una carta según la cual se había descubierto un cuadro de Egon Schiele en Mulhouse. Masson descubre que la obra ha estado desaparecida desde 1939 y este descubrimiento pone en peligro su carrera.
Es interesante que el estreno de El cuadro robado llegue a nuestro país al momento en que semanas atrás nos encontramos con un caso muy similar de robo de arte por parte de los nazis y encontrado en la ciudad de Mar del Plata. Dicho esto, vayamos al cine que es lo que nos compete. Los franceses suelen tener una gran impronta escénica y esta regla sigue en este caso, todos los actores hacen muy bien sus trabajos al interpretar personajes complejos que pasan por varios estados anímicos. Las peripecias de los protagonistas son interesantes porque estamos ante una lucha de voluntades, la familia que quiere devuelta el cuadro, el obrero que lo tiene y los que quieren lucrar con el arte, todo esto envuelto en un tono de comedia acida que se agradece. Porque sí, el mayor acierto de El cuadro robado es poner a sus personajes en situaciones de conflicto por intereses económicos, mostrando como por plata baila el mono, como dice el dicho.
El cuadro robado es una buena comedia dramática que vale la pena ver, eso sí, tengan en cuenta el ritmo del cine francés y el exceso de diálogos que nos tiene acostumbrados.
7/10