De origen nacional, rodada durante una década, estrena esta semana Sintió algo verdadero. Dirigida por Manel Salomón; protagonizada por Nicolás Yaya, Pablo Sigal, Katia Szechtman, Guillermo del Río, Fernando Rozas y Sergio Pletikosic.
Leandro llega a una casa prestada en Bariloche para pasar un tiempo indefinido. En un collage entre el pasado y el presente, se hace eco del conflicto entre los hermanos dueños de la casa.

En primer lugar, la propuesta inicial resulta interesante. El juego entre niños que se muestra al principio (grabado en Super 8mm) nos presenta una suerte de épica del espacio en el que, mayormente, transcurrirá la película.
En términos narrativos, todos los personajes tienen potencial; tanto en el caso de Leandro, como en el de los papeles secundarios. En este punto empiezan los problemas. Lo atractivo en un principio se torna débil conforme avanza el film. Muchas de las aristas de cada personaje quedan atrapadas dentro de los mismos, sin que los espectadores tengamos la oportunidad de conocerlas.
Por otro lado, el ritmo se torna cansador. En un primer momento, parece que se equiparará la velocidad de la acción con la parsimonia que propone la naturaleza. Al llegar a la mitad de la película, estos -no- ritmos se desequilibran; lo que resulta en una seguidilla de imágenes que no se entiende bien porque miramos durante tanto tiempo.
Una de las grandes apuestas es la locación principal. Siendo un lugar tan vistoso, es difícil no ver cada actividad con interés; lo cual ayuda a sostener la atención del público. Quizás si el hincapié hubiese estado en estos espacios hubiera sido beneficioso para la idea general.
En conclusión, pueden encontrar esta semana en salas Sintió algo verdadero para ver cine nacional en un ambiente distinto al que acostumbramos.
5/10