Para los que nos quedamos en el tiempo, parece ayer que veíamos “Un viernes de locos” en Disney, pero ya pasaron 22 años de su estreno. Hoy llega su secuela: Otro viernes de locos. Dirigida por Nisha Ganatra; protagonizada por Lindsay Lohan, Jamie Lee Curtis, Julia Butters y Sophia Hammons.
En esta oportunidad, Anna y Tess se enfrentan a un nuevo cambio de cuerpos. Lo que antes fue una oportunidad para resolver los conflictos entre madre e hija, ahora abarcará tres generaciones de la familia Coleman.

Otro viernes de locos es un tributo a la estética del 2000. Desde el vestuario hasta el montaje nos sentimos transportados a otra etapa del siglo, sin perder las características de la contemporaneidad. Se insertan espontáneamente las novedades del momento, como las redes sociales y las nuevas metodologías de crianza.
Empezando por el diseño de vestuario, a cargo de Natalie O´Brien, tenemos mucho de que hablar. Si bien su antecesora de 2003 era audaz, Otro viernes de locos lleva su estética a otro nivel. Respetando los colores característicos de las protagonistas, se componen piezas más dramáticas y vistosas. El resultado es un pico de estilo, que nos aleja de la búsqueda de sobriedad en auge.
Pasando al montaje y la filmación, si tienen más o menos fresca la versión “original”, seguro van a notar planos similares. Es un alivio, ya que muchas veces cuando no se trae al mismo director para filmar una secuela se tiende a abandonar los detalles que la hicieron icónica.
Sin spoliear, pasamos a los easter eggs de la película. Encontramos innumerables guiños a la versión original, pero también a toda la carrera de Lindsay Lohan. A los fanáticos de la actriz se las recomiendo fervientemente, les va a entretener encontrar las referencias.
Por último, la banda sonora no podía ser menos. Desde la aparición de “Baby One More Time” (canción que originalmente Jake le canta a Tess) hasta mi favorita “Take Me Away”, la elección musical no desilusiona.
En conclusión, a los nostálgicos siempre nos va a gustar la primera edición de las películas de nuestra infancia; aun así, les recomiendo que vayan a verla al cine. No van a arrepentirse.
7.5/10