Mucho se habla del aspecto de Sydney Sweeney, y como se hizo una de las caras más conocidas de la nueva generación de actrices de Hollywood. Pero también es cierto que poco se le destacan sus habilidades como actriz, y es por eso, que la chica, se nota que quiere explorar diferentes roles. Y esto es lo que nos lleva a Echo Valley, su última película, que se puede ver en Apple TV.
Esta vez Sweeney hace de Claire, la hija drogadicta de Kate, quien la vive sobreprotegiendo y defendiendo, ante las claras muestras del desinterés de la propia Claire. Y un día pasa lo inevitable, con Claire siendo la culpable de asesinar a alguien y con su madre tratando de ayudarla.

No es la primera vez que en el cine se toca el tema de las adicciones, desde el punto de vista de uno de los padres, y cómo llevan ese dolor de ver como uno de sus hijos se hunde en las drogas, arrastrando a todos los demás consigo, hasta límites insospechados. Y siempre con el debate moral de si se los puede juzgar o no.
Y en ese sentido, quien brilla es Julianne Moore, la verdadera protagonista de Echo Valley, quien está casi el 99% del tiempo en pantalla, pese a que el elenco lo completan personas conocidas como la ya mencionada Sydney Sweeney, Kyle MackLachlan y Dommhaal Gleeson. Todos conocidos y todos buenos actores, opacados por Moore.
De todas formas, la escritura ayuda bastante. Y esto lo digo porque Moore está escrita para que empaticemos con ella durante las casi dos horas que dura Echo Valley; mientras que Sweeney y Gleeson están planteados para hacerse odiar desde el primer minuto. En ese sentido, la película cuenta con un guionismo un tanto manipulador.
De hecho, todo el proyecto se siente bastante modesto, situando toda la trama en la granja de nuestra protagonista. Si, aparece un lago y un bosque, por dos escenas, y se nota que reciclaron el set con la iluminación; así que, si buscan una gran producción, este no estaría siendo el caso.
Y no hay mucho más que decir sobre Echo Valley. Es un decente análisis sobre cómo las adicciones de alguien, arrastran al resto de su familia a un espiral de problemas y tristeza. Esto ya lo vimos (mejor hecho) en Beautiful Boy de Steve Carrell, pero, así y todo, la peli no es mala.
6/10