Casi siempre les traemos películas que son estrenos en cines, alguna recomendación de una cinta vieja, o series que se van estrenando. Pero hay otras películas que se estrenan, pero sin salir en cine, y que pasan desapercibidas. Bueno, Clawn in a cornfield es una de esas; y hoy les voy a contar de qué trata.
Quinn y su padre, se mudan a un pequeño pueblito rural, intentando dejar atrás la muerte de la madre de la familia. Ya en el primer día, Quinn se mete en problemas y se hace de amigos, con los cuales, planean dar una fiesta en un granero abandonado a las afueras del lugar. Pero un siniestro payaso los va a empezar a acechar.
Si, a priori Clawn in a cornfield parece una película más del montón ¿Y saben qué? Lo es, pero lo bueno es que sus realizadores reniegan de eso, si no que abrazan el cliché, y se centran en las cosas que por lo general, siempre se resalta de estos proyectos, es decir: una buena final girl, algún actor conocido estando ahí solo por el cheque, alguna que otra muerte brutal y un asesino medio carismático.
Bueno, lo primero se cumple, ya que la Quinn es lo suficientemente irritable para caer mal al principio, pero que de a poco se va haciendo querer por el espectador. De hecho, creo que Katie Douglas es de lo mejorcito que puede ofrecer Clawn in a cornfield. En cuanto a lo del actor conocido, se lo debemos, porque las únicas caras medio famosas son Kevin Durand y Will Sasso (y seguramente tuvieron que googlearlos para saber quienes son. Las muertes brutales, si hay un par, si bien no son explícitas, son lo suficientemente gráficas como para que salga un chorro de kétchup y entender qué le pasó a la víctima. Y con respecto al asesino carismático, bueno, son payasos, en un maizal, en ese sentido, el nombre de la película es honesto.
Eso sí, hay un par de chistes bien puestos, en especial, sobre temas muy comunes en este tipo de proyectos. Si son de ver cine clase B centrado en el slasher, van a saber identificar qué tópicos son los que se van a ridiculizar de forma sutil. En ese sentido, Clawn in a cornfield no es una maravilla, pero logra sobresalir un poco sobre otras cintas similares.
Y ya, tampoco es que estamos ante una obra maestra. ¿Entretiene? Si ¿La vamos a recordar? Mañana ya se la olvidan.
5/10