Estrena esta semana un drama de origen nacional: La noche de los tres fuegos. Dirigida por Andrés Paternostro, protagonizada por Ricardo Merkin, Romina Fernandes, Daniel Campomenosi, entre otros.
Un abuelo busca a su nieta desaparecida hace varios años. Con el dato de que podría estar en el prostíbulo de un pueblo, Ismael se pone al hombro la investigación.

La trama es realmente muy dura, pero es abordada con mucha sensibilidad. Hay momentos difíciles de digerir, ineludibles al tratar el tema, contrapuestos a la ternura inicial del protagonista.
Por otro lado, Merkin se pone en la piel de Ismael a la perfección. Se ve a las claras la atención puesta en el arco narrativo del personaje, con su cansancio y su fortaleza. Es un rol difícil de llevar adelante, la carga emocional es grande, y su interpretación traspasa la pantalla.
El elenco en su mayoría toma sus personajes y los convierte en seres bidimensionales con los cuales empatizamos o nos horrorizamos. Especialmente quiero mencionar el trabajo de Roberto Vallejos, que tiene un papel complejo y lo lleva delante admirablemente.
Es uno de los casos en los que se tratan bastantes temas, pero eso no resulta en demérito de su profundidad. Los conflictos de la historia están entramados de tal forma que se puede hablar del todo al particular sin dejar detalles afuera.
En conclusión, La noche de los tres fuegos es una película importantísima para concientizar las realidades que se ignorar desde una perspectiva nueva.
7/10