Llega la ópera prima del director Cesar Italiano: Habitar la sombra. Documental de origen nacional.
Durante una lluviosa noche en la ciudad de La Plata, solo quedan los trabajadores que comienzan a contra jornada del resto. Sus cotidianeidades marcadas por la lluvia y los relatos de inundación marcan el tono.

Un primer acierto es la falta de diálogo. Casi promediando la mitad de la película, escuchamos las primeras voces que relatan tragedias de la pasada inundación. Es interesante como decisión, no hay palabras de más, solo postales de un territorio marcado por el agua.
La elección de los rubros de trabajadores es ideal, tanto los involucrados en la distribución de periódicos como los de mantenimiento estatal. Ambos grupos tienen dinámicas muy distintas, sus ritmos se contraponen.
Otro punto a destacar es que, salvo en escasos diálogos, no hay un hincapié particular en el paso del agua. La tragedia es una música de fondo que nos acompaña a lo largo del documental.
La dirección de fotografía es otro aspecto interesante. La composición de lugares es una de las áreas más interesantes. Gran parte del tiempo pasa mientras vemos locales cerrar, paradas de colectivo y las dinámicas rutinarias. En esa normalidad, vemos el subtexto de lo que opera de fondo.
Uno de los puntos que considero ambiguo es la cantidad de información que necesita el espectador para acceder a todo lo que se propone. Requiere de ciertos conocimientos previos para llegar a apreciar las referencias, y el porqué de ciertos focos. No es necesariamente algo bueno o malo.
En conclusión, Habitar la sombra es una buena película documental para los interesados en las imágenes que hablan por sí solas.
6.5/10