Una nueva serie nacional es producida por una plataforma de streaming, y obviamente, no la íbamos a dejar pasar; pese a que no sabía de qué trataba, pero que, sí contaba en el cast con uno de esos actores que, por alguna extraña manera, nos cae super bien. Así que cortemos con tanta cháchara, que me va a dar un infarto a mí también. Con ustedes, El mejor infarto de mi vida.
La historia se centra en Ariel (Alan Sabbagh), quien, a sus cuarenta y cinco años, padece un estancamiento total, tanto físico como mental, cosa que conlleva a su separación después de varios años. Deprimido, es obligado a aceptar su trabajo, mientras de casualidad conoce a una bailarina española, pero la salud de Ariel está cada vez peor.

Como dije, me acerqué a El mejor infarto de mi vida más que nada por su protagonista y para consumir producciones locales. Y si bien la serie en líneas generales es buena, hay algunas cosas que no la hacen ser lo redonda que uno esperaba que sea. Y para aclarar esto voy a empezar con lo malo, y es que peca de ser demasiado melosa.
Sabemos que se busca dar un mensaje reflexivo, sobre buscar esperanza cuando todo está perdido y nunca rendirse. Pero es que todo lo dicen tan de frente y sin anestesia, y apelando a algunas situaciones bastante obvias, que el mensaje en sí pierde fuerza. Un poco más de sutileza en ese sentido hubiera venido bien.
Pero para compensar tanta miel, tenemos a Alan Sabbagh de protagonista. En lo personal, creo que los mejores papeles que hace, son los de tipo común y corriente, como es en este caso. Y si bien no tengo la edad de su personaje, es fácil sentirse identificado, ya que todos en algún momento de nuestras vidas nos sentimos estancados como él. En ese sentido, sobria actuación, pero la ideal.
Otro factor para que la serie no se vuelva un panfleto de autoayuda, es que dura poco. Con apenas seis capítulos de cuarenta minutos de duración, tiene el balance justo de tragicomedia con moraleja, sin que una supere a la otra o termine cansando al espectador. Y suponemos que va a ser una única temporada, porque la historia es bastante auto conclusiva.
El mejor infarto de mi vida es una serie recomendable, pero tampoco vayan buscando una joya imprescindible del streaming. Con un buen mensaje que a veces se va de las manos y termina empalagando, diría que es de esas propuestas para ver dependiendo el estado de ánimo que tengan.
7/10