Llega a las salas de nuestro país Flow, película animada dirigida por Gints Zilbalodis. Veamos por qué causó tanto revuelo y a que se deben los premios y las nominaciones recibidas.
En un mundo cubierto de agua, un gatito negro busca sobrevivir contra las amenazas que lo acechan. A lo largo del camino se encontrará con una variedad de animales que cambiaran o confirmaran su perspectiva hostil del mundo.

En primer lugar, la idea de no incluir diálogo es lo que termina de conformar una muy buena película. Nos dejamos llevar casi inmediatamente por la musicalización, la variedad de sonidos característicos de cada animal y los ruidos ambientales. No se hace para nada pesada en ese sentido.
Por otro lado, es muy poética. Las escenas que pueden ser duras de afrontar están metaforizadas para no espantar al espectador con la crudeza de los hechos. Aprovecho este punto para pedirles que se queden en la sala después de los créditos finales.
Tanto el personaje del gato, como el de sus acompañantes están muy bien llevados a la pantalla. Las actitudes y personalidades de cada animal nos hacen reír, llorar y empatizar con ellos.
En los aspectos negativos, está el abuso de algunos recursos. Es comprensible que se busque mantener la tensión, es difícil sostener solo con acción. No es un problema mayormente.
Cuenta con dos nominaciones a los Oscar. Si bien tiene competencia en ambas ternas, me animaría a decir que se quedará con una estatuilla al menos.
En conclusión, Flow es ideal para ir en familia a ver una historia tierna y adaptada a todo tipo de públicos.
8.5/10