Basada en la historia homónima de L. Frank Baum, llega a los cines El Maravilloso Mago de Oz. Dirigida por Igor Voloshin; protagonizada por Svetlana Khodchenkova, Yuri Kolokolnikov, Egor Koreshkov y Yana Sekste.
Dorothy (Ellie, llamada así en el doblaje por alguna razón desconocida) sigue la clásica historia del Mago de Oz. Un pequeño cambio es la inclusión de la tecnología, la nena está obsesionada con su celular y hasta llegar a la Ciudad Esmerarla parece no poder vivir sin su existencia. Es la primera de dos partes, no concluyendo la historia original en esta oportunidad.

Es una apuesta ambiciosa estrenar una película con la misma temática que el éxito en taquilla de hace tan solo dos meses (Wicked). Fue un error apuntar a una versión infantil de este clásico de la literatura, que salió mal por varias razones.
En primer lugar, el mensaje para los chicos de que “usar el celular es malo” está dicho de la forma más elemental y obvia posible. Quedan bastante forzados los constantes “mi mamá tenía razón” con la cuestión del celular. En ningún momento vemos al personaje carismático que nos proponía la novela. Dorothy era una nena valiente que llevaba adelante la historia; en el caso de la película es una preadolescente que se frustra por no tener cobertura.
Por otro lado, todas las acciones están sobre explicadas. A menos que esté apuntada comercialmente para niños realmente muy chicos me parece que los diálogos subestiman constantemente la inteligencia y la atención del espectador.
En los puntos positivos encuentro la estética de la animación y de los vestuarios. No desilusiona la apariencia del león cobarde, ni los trajes de las brujas que aparecen a lo largo de la película.
En conclusión, sin mucho más que agregar, El Maravilloso Mago de Oz es una propuesta muy ambiciosa que se estrena a la sombra de la favorita del público con un target de audiencia difícil de sostener.
5/10