Drama de origen francés e inspirado en hechos reales, estrena Un silencio. Dirigida por Joachim Lafosse, protagonizada por Daniel Auteuil, Emmanuelle Devos, Matthieu Galoux, Jeanne Cherhal y Louise Chevillotte.
La película narra la doble cara de François Schaar. Él es un abogado reconocido que defiende a dos padres cuyas hijas fueron abusadas y asesinadas. Tras su fachada de defensor, está la persona que su familia conoce realmente. Ellos comenzarán a combatir el silencio que los controla para desenredar la red de mentiras que tejió su padre.
En primer lugar, vale aclarar que la temática es muy difícil y pesada. A pesar de que se trate una situación delicada, se nota que desde el guion se hizo lo posible por concientizar acerca del tema que se trata sin explicitar todo lo que ocurre todo el tiempo.
Los actores son un punto a destacar. Por un lado, Daniel Auteuil encarna bien a este personaje macabro que está cómodo con su ambigüedad y no teme ninguna consecuencia. Lo vemos casi quebrarse o tomar una posición de vulnerabilidad de una forma que solo alguien con un amplio rango actoral podría lograr.
Por otro lado, Emmanuelle Devos ocupa el rol de Astrid, esposa del abogado. Ella maneja correctamente la consternación que le toca, confundida entre lo que pasó durante treinta años y lo que le pasa hoy. Es un lugar complejo de ocupar como actriz por las cargas morales que recaen sobre ella, pero Devos se encarga de retratar sus contradicciones a la perfección.
En términos de trama no se puede ignorar que está basada en un caso real, con algunos detalles cambiados. No es algo fuera de registro para el director y guionista, que suele tratar temas turbulentos como parte de su marca autoral y de llevar su propia historia de vida al cine.
En conclusión, Un silencio habla de una problemática que empieza en lo familiar, pero está sostenida por el poder, las instituciones, y la complicidad de otros.
8/10