Comedia dramática, con apariciones de Robert De Niro y el tema de la paternidad de un niño con autismo; todo eso en el estreno de la semana, Siempre juntos. Dirigida por Tony Goldwyn.
La trama se centra en Max y Ezra; padre e hijo se embarcan en una travesía a través del país que tendrá como contrapunto los conflictos de ambos para relacionarse con el mundo que los rodea.

Un breve disclaimer antes de empezar: no soy muy partidaria de la mirada moral a la hora de juzgar el arte, pero me parece que este caso lo amerita. Sin entrar en detalles, la manera en la que los dos protagonistas comienzan su viaje es polémica. No creo que sea algo menor y que en cuestiones de narración hubiera sido posible resolverlo evitando la controversia sin sentido.
Pasando al panorama general, el ritmo humorístico es destacable. Con las referencias cinematográficas y televisivas que da, es fácil querer a Ezra y rápidamente entender cómo piensa. De la misma forma, Bobby Cannavale (Max) posee un registro actoral muy bueno, destacándose en la parte cómica y en la dramática del film.
Un punto en el que se destaca, es en el tratamiento de la temática. Se habla con un conocimiento y naturalidad refrescante de las dificultades de ser padre universalmente y serlo de un niño con autismo particularmente.
Por otro lado, quizás se esperaba más de la participación de De Niro, no en cuanto a actuación (que nunca desilusiona) sino en cantidad de tiempo en pantalla. Para estar en el poster promocional de la película, es bastante extraña la decisión de darle tan poco protagonismo.
Por último, la historia tiene varios puntos flojos que se sostienen mayormente porque los personajes están muy bien construidos. Esto no es necesariamente malo, muchas ficciones se construyen con menos. Pero no hay que esperar un trasfondo correctamente elaborado, ni escenas demasiado congruentes entre sí. En lo demás, es divertida y anecdótica.
En conclusión, Siempre juntos es conmovedora y entretenida de ver; igualmente, repitiendo la aclaración inicial, es problemática en el disparador del conflicto.
6/10