Salvajes es una coproducción entre Argentina y Chile, filmada íntegramente en Mendoza, escrita y dirigida por Rodrigo Guerrero. Y tiene un elenco conformado por Beatriz Spelzini, Luis Gnecco y el debut del músico Alan «Taty» Fernandez, entre otros.
La historia se centra en Arturo (Gnecco) y Sonia (Spelzini), un matrimonio que sufre el asalto a la casa donde viven solos. Pero secuestran a uno de ellos antes que escape (Fernandez), y lo encierran en el sótano de su casa, con el fin de disciplinarlo.

En primer lugar, es necesario aclarar que por su temática estamos en presencia de otra película del subgénero home invasion, que entre sus máximos referentes tiene las dos versiones de Funny games, que dirigió Mikael Haneke. Con una puesta en escena minimalista que deja fuera de campo todo lo que ocurre fuera de la casa, en la que ocurre la mayor parte de la historia. Y justifica además la ausencia de una subtrama sobre la búsqueda del victimario convertido en víctima, aportando otro punto de vista y volviendo la historia más interesante.
Un párrafo aparte merecen las actuaciones, donde la sufrida Sonia cumple el papel de punto de vista del espectador, que se debate entre la complicidad con su marido y la solidaridad con la víctima. Y ontrasta con la dureza y violencia explosiva del personaje que interpreta Luis Gnecco, que busca hacer justicia por mano propia, convirtiéndose en victimario después de haber sido víctima.
En conclusión, Salvajes es una película con una puesta en escena minimalista, que se rige por las reglas del subgénero home invasion, para abordar el tema de la desigualdad social y la inseguridad. Logrando así una película efectiva en cuanto que respeta las reglas establecidas anteriormente, pero a los que una subtrama que ofrezca otro punto de vista de lo que ocurre hubiera resultado mucho más interesante.
6/10