Hay una nueva tendencia en las series, que se viene dando de a poco en los últimos años; y es la de tomar películas conocidas de antaño (por más que estén basadas en libros o no) y darles una vuelta de tuerca para hacerlas eso, una serie esta vez le tocó a Presumed Innocent, que se encuentra disponible en Apple TV. Empecemos.
Como cabría de esperar, la trama es la misma, con nuestro protagonista, Rusty, un fiscal de distrito, siendo acusado de haber matado a su amante. A lo largo de ocho episodios, veremos cómo su vida personal se derrumba al saberse de dicho affaire, mientras se prepara y da el juicio, donde se enfrentará a antiguos colegas.

Como pueden ver, la trama es la misma que la película, pero alargada. Y en este caso, eso no se siente mal, ya que se le puede dedicar un par de capítulos a varios temas, que, en la clásica cinta protagonizada por Harrison Ford, se pasaban muy por arriba. Como por ejemplo la situación familiar de nuestro protagonista, su relación con su amante y sus otros compañeros; y obviamente, el juicio en sí, que es donde empiezan a salir todos los trapitos al sol. Porque acá también se indaga en los demás personajes.
Y en ese sentido, más que el protagonista, a quien destaco es a Peter Sarsgaard, quien hace del antagonista. Desde el inicio se nos muestra como alguien que siente envidia por el personaje de Jake Gyllenhaal, y que, para colmo, estaba enamorado de la mujer asesinada. Gran trabajo de este infravalorado actor como alguien que toma la justicia como una cruzada personal.
Pero por destacar a Peter Sarsgaard no quiere decir que el resto no lo haga bien. Resaltó también los roles de Bill Camp como mejor amigo y abogado defensor de nuestro prota, y obviamente al papu Jake Gyllenhaal como este hombre al que se le descubrieron todas sus mentiras; aunque en ese sentido, se destaca más Ruth Negga como su esposa, quien no solo tiene que padecer de la humillación pública del affaire de su marido, sino que tiene que dudar si en realidad está casada con un asesino o no.
De todas formas, si conocen la historia de la película, el estiramiento para la serie se siente. En especial, al tener un giro final tan sorpresivo. Por eso recomiendo que, si no vieron la cinta de Ford, no lo hagan hasta ver esta versión con Gyllenhaal. Y si ya la habían visto, bueno, háganse los sorprendidos cuando lleguen al final.
En conclusión, Presumed Innocent es una buena serie. Si gustan de las tramas centradas en juicios, y que cuenten con buenas actuaciones, esta es una recomendación segura. No es el proyecto que va a revivir la carrera a Gyllenhaal, pero al menos es mejor que las bazofias que venía haciendo.
8/10