El cine infantil o familiar es difícil de clasificar. Muchas veces las productoras piensan que por tener que hacer algo que incluya a los más chicos, tienen que hacer una historia tonta o demasiado básica, para que la puedan entender. Veamos si este es el caso de la nueva película de Ryan Reynolds, Amigos imaginarios.
La historia sigue a la joven Bea, quien, tras perder a su madre debido a un cáncer, ahora tiene que ver a su padre tener que hacerse una intervención al corazón. Decidida a crecer de golpe, y viviendo momentáneamente con su abuela, descubre unos peculiares vecinos en el mismo edificio donde pasó su niñez.

Voy a ser sincero. Cuando vi el trailer de esta película, el primer pensamiento que tuve fue “¿Que hace Ryan Reynolds haciendo estas cosas?”. Y esto lo digo, porque muchas de estas producciones familiares o infantiles, son sinónimo de la decadencia de un actor, síntoma que ya agarra cualquier cosa, dando igual la calidad del proyecto. Pero este no es el caso.
Y esto es principalmente, porque es una película que se nota que hicieron un grupo de artistas que son amigos (vean los nombres que ponen las voces a los personajes animados), para pasarla bien, o incluso mejor, para que la vean sus propios hijos; alejándose de mundos infestados de extraterrestres que atacan el sonido, o superhéroes malhablados y violentos.
Porque esta película es escrita y dirigida por John Krasinski, quien se aleja totalmente de lo mostrado en la hasta ahora duología de Un lugar en silencio; mostrando que no solo se quiere centrar en el terror. Y la verdad que al menos bajo mi punto de vista, el actor y realizador norteamericano lo logra. Porque no cae en lo que mencioné al inicio, en tratar a los chicos como tontos.
Si, el mensaje es medio obvio, y que los chicos deben comportarse como tales, pese al duro momento que sea que estén pasando, está bien. Pero Amigos imaginarios en ningún momento se pone discursiva o condescendiente con el espectador. Si hasta logra sacar un par de risas, o conmover en más de un momento (en la sala había gente llorando).
Amigos imaginarios termina siendo una película que, en lo personal, fue una sorpresa. Primero por lo entretenida y honesta que es; pero, además, porque se sale un poco del molde que tienen las cintas familiares. No estamos ante una joya, pero si buscan algo para ver en familia, acá tienen una buena opción.
7/10