Con un humor sádico, y un estilo gore muy marcado, la nueva película Contra todos (“Boy Kills World”) destaca entre los estrenos de acción. Protagonizada por actores reconocidos tales como: Bill Skarsgård, Michelle Dockery y Famke Janssen (entre otros).
La historia está contada desde el punto de vista de Boy (Bill Skarsgård), su objetivo principal es llevar a cabo una venganza personal contra la cabeza del gobierno autoritario que los atormenta. Con una clara búsqueda de construir un mundo cuasi distópico, en que se celebra anualmente una matanza de ciudadanos considerados por las autoridades como enemigos. En este escenario, el personaje principal se prepara físicamente con la ayuda de su muy particular mentor para llevar a cabo su plan.

La actuación de Bill Skarsgård es el primer punto a remarcar ya que interpreta un personaje que no puede ni hablar ni oír. Con esta dificultad de comunicarse con los demás, la narración nos presenta una voz en off apropiada que tiene una justificación cómica y que se adapta perfecto al tono de la película.
Si bien comenzamos con una génesis de personaje bastante común, no nos demoramos en ver una secuencia de entrenamiento bastante psicodélica y de dudosa veracidad. Poner en duda lo que el protagonista nos muestra y cuenta es un recurso muy valorable a lo largo de la película, que hace que mantengamos nuestra atención en lo que ocurre, distrayéndonos un poco de las previsibilidades de la trama.
Los personajes de la familia Van Der Koy (que gobierna el mundo) son en general bastante estereotípicos. Ocupando un rol de malos desquiciados sin demasiados matices, pero que cumplen su función narrativa en la película.
Un punto en contra de la forma de contar los hechos, sería la presencia constante de una alucinación de Boy: su hermana de chica. Se sobre entiende que la aparición constante de la niña funciona como alivio cómico o como recordatorio de la humanidad de nuestro protagonista, pero la verdad no es un personaje que sume considerablemente en ninguno de los dos aspectos.
En cuestión de estética, se toma para los planos y las escenas de acción las características de los juegos clásicos de lucha. No solo con la orientación de las tomas sino también con la jerga propia de la voz en off, todo remite a una gran pelea de Mortal Kombat con trama.
Si bien el giro argumental de la película es predecible, no se demora en negarse a sí mismo para terminar con lo que realmente vinimos a ver (en palabras de uno de los personajes): una sangrienta y extensa pelea con el boss final.
En conclusión, Contra todos es un buen plan para los amantes del cine de acción y de la estética gore y reminiscente a juegos de lucha. No pudiendo esperar mucho de la trama o los villanos, el rol de Bill Skarsgård lleva adelante la película.
7/10