Cargando...
Festivales

Festivales: Siempre nos quedará mañana

Festivales: Siempre nos quedará mañana (C’è ancora domani) es un melodrama humorístico italiano que estrenará oficialmente en Argentina el 11 de abril pero que se podrá ver estos días antes en el marco del festival de cine italiano de Cinépolis. Dirigida por la misma actriz que la protagoniza, Paola Cortellesi, la película hace una reinterpretación muy inteligente del neorrealismo italiano desde la perspectiva de la mujer.

Usa el blanco y negro de aquella época para retratar la vida de Delia (la mencionada Paola Cortellesi) en la Roma de 1946. La posguerra viene con pobreza, racionamiento de alimentos, soldados yanquis en las calles y hombres que han participado de las batallas con distintas secuelas. En ese escenario, el machismo que suele quedar diluído o subsumido en las historias heroicas, aquí se pone en primer plano.

Ya lo había señalado Flora Tristán: “Hay alguien todavía más oprimido que el obrero, y es la mujer del obrero”. Pues bien, Delia está casada con Ivano (Valerio Mastandrea), quien no sólo la golpea, sino que minimiza su aporte a la casa y su inteligencia, se queda con el dinero de su trabajo y se patina gran parte de la guita en el bar con otras mujeres. Pero bueno, el participó de dos guerras… Ella además tiene que cuidar del suegro postrado (Giorgio Colangeli), de los dos hijos varones que van a la escuela y de la hija adolescente que no comparte ese privilegio con sus hermanos.

La noticia del compromiso de la hija mayor Marcella (Romana Maggiora Vergano) con un chico de clase media revoluciona a la familia porque ésa parece ser la única posibilidad de ascenso. En medio de ese panorama en el que lo máximo que puede hacer por su vida es alegrarse por el casamiento de su hija, Delia recibe una misteriosa carta que todo indica que podría ser de su antiguo enamorado Nino, quien quiere que se fuguen juntos.

Hasta aquí parece todo melodrama. ¿Y la parte humorística? El guión está tan bien construido que los mismos personajes habitan la intersección de la parodia, la risa y el drama. Los actores performan con ironía y diversión el cliché. Se alivianan las escenas dramáticas con números musicales, fantasía, canciones actuales y plot twist delirantes como el de la explosión.

Si me apurás (?), le encuentro algo de nuestra Esperando la carroza con ese costumbrismo de las vecinas chusmeando en el patio del edificio, la vieja colada en el velatorio, los pibitos haciendo travesuras y los consuegros culo con rosca que se creen mil porque hicieron guita suficiente durante la guerra como para tener un café. Pero feminista. ¿Qué más se le puede pedir a una película?

 

9/10

One comment
  1. Anis

    Acabo de verla y vine especificamente a ver si habia review acá. Apoyo la analogía con Esperando la carroza. Y banqué mucho el delirio de meter escenas coreográficas en los momentos claves.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *